La Comisión Técnica Mixta de Salto Grande mantiene un estricto seguimiento de la dinámica costera del río Uruguay. Tras exhaustivos relevamientos, el organismo logró identificar un total de ocho zonas críticas que sufren de erosión de manera frecuente y prolongada. Ante este escenario, las autoridades han definido priorizar las acciones en el punto considerado más delicado: la desembocadura del arroyo San Antonio. Elbio Machado, delegado del organismo, detalló los avances de la planificación y confirmó que actualmente los equipos técnicos se encuentran enfocados en la elaboración de los proyectos ejecutivos. Esta etapa inicial es fundamental para asegurar la efectividad de las obras de contención costera que se desplegarán en el territorio.
INTERVENCIÓN INMEDIATA
El plan de acción previsto para la desembocadura del arroyo San Antonio no solo busca mitigar el desgaste de la tierra provocado por el agua, sino también mejorar la infraestructura y el acceso a la zona. Según puntualizó Machado, el proyecto integral incluirá la construcción de una rampa para el descenso de lanchas, además de un fuerte trabajo de estabilización que se extenderá entre 200 y 300 metros aguas abajo sobre la línea de la costa. Con estas medidas, se pretende frenar el avance del río y proteger un área clave para la comunidad.
MONITOREO CONSTANTE
Frente a la preocupación por el comportamiento del río Uruguay, el delegado llevó tranquilidad a la población explicando los protocolos de prevención que implementa la comisión. El equipo de meteorología de Salto Grande realiza un seguimiento continuo que permite contar con previsiones meteorológicas y de caudal a cinco y quince días. Machado enfatizó que el monitoreo es diario y que, en caso de detectarse cualquier anomalía o situación alarmante, se realizarán los anuncios correspondientes de manera inmediata a la prensa y a los ciudadanos.
EVALUACIÓN DE COSTANERA
Al ser consultado sobre el estado y la resistencia de las obras previas en la Costanera Norte, Machado realizó una evaluación positiva y defendió el diseño hidráulico implementado. Explicó que la infraestructura en esa zona fue proyectada de forma estratégica, contemplando de antemano el régimen de crecidas del río.