El Autódromo Ciudad de Salto volvió a ser blanco de la delincuencia, luego de que delincuentes ingresaron al predio y sustrajeran más de 100 metros de cableado, provocando importantes daños en la infraestructura eléctrica y de seguridad del circuito. El presidente del Salto Automóvil Club (SAC), Carlos Lura, explicó que el robo no se limitó únicamente al cableado de las instalaciones. Los delincuentes levantaron prácticamente todas las cámaras ubicadas en la pista dañándolas y también retiraron los cables que se dirigían hacia la zona de la torre. Además, fue sustraído todo el cableado gris de 2 milímetros que se encontraba instalado alrededor de la pista. La denuncia correspondiente fue radicada ante la Seccional Tercera de Policía, dejando constancia de los daños y del material sustraído.
OBJETIVO SACAR EL COBRE
De acuerdo con lo señalado por Lura, el principal objetivo de los delincuentes habría sido obtener el cobre existente en el interior de los cables. La modalidad utilizada generó importantes pérdidas para la institución, no solamente por el valor del material sustraído, sino también por los daños ocasionados en las instalaciones y la necesidad de reponer el sistema de vigilancia y parte del tendido eléctrico. Desde el SAC señalaron además que no se trataría de un hecho aislado. En anteriores oportunidades el Autódromo Ciudad de Salto también fue víctima de robos, situación que, según indicó Lura, se extiende a vecinos y productores de la zona, especialmente chacreros que han sufrido hechos similares.
REUNIÓN CON JEFE DE POLICÍA
Paralelamente, desde el Salto Automóvil Club y otros damnificados de la zona solicitaron una reunión con el jefe de Policía de Salto, con el objetivo de plantear directamente la problemática y buscar medidas que permitan mejorar la seguridad en el área. La preocupación no se centra únicamente en el perjuicio económico provocado por este último episodio. La extracción del cableado dejó afectado el sistema de cámaras del autódromo y parte de la infraestructura que permite el normal funcionamiento del predio, generando además una situación de mayor vulnerabilidad frente a nuevos ingresos y posibles robos.