Por Carlos Silva
Hoy, 12 de noviembre, tenemos una cita fundamental con la Universidad. No se trata de un día más, sino de un momento en el que estudiantes, egresados y docentes decidimos el rumbo de nuestras facultades y de la Universidad de la República en su conjunto. Cada voto cuenta, porque detrás de cada decisión universitaria hay una forma de entender el país y la educación Universitaria.
Quiero aprovechar estas líneas para invitarte a reflexionar y a participar. En lo personal, recuerdo mis años de estudiante en la Facultad de Veterinaria, donde fui Consejero, Claustrista y Asambleísta General del claustro, representando a la Corriente Gremial Universitaria (CGU). Esa etapa marcó mi vida. Aprendí que la universidad es un espacio de debate, de ideas y de compromiso, y que la indiferencia muchas veces, se convierte en el mejor aliado de quienes quieren mantener el statu quo. No podemos dejar que unos pocos decidan por todos, ni permitir que las decisiones se inclinen siempre hacia una misma dirección, como ha ocurrido tantas veces.
El cogobierno universitario es una conquista histórica del Uruguay. Es el corazón de la autonomía universitaria y una herramienta poderosa que debemos cuidar y fortalecer. Pero esa herramienta solo funciona si la usamos, si cada estudiante, cada docente y cada egresado se hace presente y ejerce su derecho a votar.
Como egresados y profesionales del interior, tenemos una responsabilidad aún mayor. Durante décadas, la Universidad de la República ha estado concentrada en Montevideo, y aunque en los últimos años se ha avanzado con los Centros Universitarios Regionales, todavía falta mucho para lograr una verdadera equidad territorial. Votar hoy también significa reclamar más presencia, más recursos y más oportunidades para el interior del país. Queremos una Universidad que mire hacia todos lados, no solo hacia la capital; una Universidad que entienda las realidades productivas, sociales y culturales de cada región del Uruguay.
El interior tiene talento, tiene compromiso y tiene una profunda vocación de servicio. Pero necesitamos que la institución reconozca y potencie esa energía. Y eso solo se logra participando, proponiendo y eligiendo a quienes representen con fuerza y convicción esas ideas. La CGU Egresados ha trabajado históricamente con esa visión: promover una universidad moderna, plural y comprometida con el país entero, no encerrada en debates ideológicos que poco aportan a la formación y a la investigación.
La Universidad debe ser motor de desarrollo, no solo espacio académico. Tiene que vincularse más con la realidad productiva, con los territorios, con las empresas y con la innovación. Los egresados tenemos un papel fundamental en ese puente entre el conocimiento y el trabajo, entre la teoría y la práctica, entre la investigación y la sociedad.
Y hay algo más, el voto de hoy también es un acto de gratitud. La mayoría de nosotros estudiamos en una universidad pública, gratuita y de calidad. Le debemos a esa institución parte de lo que somos. Ir a votar es una manera de devolver algo de lo que recibimos, de contribuir a que las nuevas generaciones tengan las mismas o mejores oportunidades que tuvimos nosotros. Es un compromiso con la educación, con la república y con el país.
Por eso, hoy no te quedes en casa. Tomate unos minutos y acercate a votar. Hacelo por vos, por tu facultad, por tu profesión y por la Universidad toda. La democracia universitaria solo se fortalece cuando todos participamos. Andá a votar: es tu derecho, tu voz y tu oportunidad de ayudar a construir la Universidad que el Uruguay necesita.
Miércoles 12 de Noviembre, 2025 410 vistas