El comienzo del 2026 no solo trajo consigo el cambio de calendario, sino también la entrada en vigencia del nuevo ajuste en las tarifas públicas. Desde este 1° de enero, el costo de la energía eléctrica experimenta un incremento del 4%, una medida que ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la equidad territorial en Uruguay. El edil, Jesús Grasso, fue uno de los primeros en alzar la voz, señalando lo que considera una "profunda injusticia" basada en las disparidades climáticas que afectan al norte del país en comparación con la capital.
BRECHA DE 11 GRADOS
La crítica de Grasso se fundamenta en una realidad termométrica irrefutable. Mientras que en Montevideo se registró una jornada agradable de 25°C, en el departamento de Salto el termómetro escaló hasta los 36°C. Esta diferencia de 11 grados no es solo un dato meteorológico; se traduce directamente en un mayor consumo energético para los hogares del litoral, que se ven obligados a recurrir a sistemas de refrigeración de manera intensiva. "No podemos normalizar estas desigualdades", expresó el edil a través de sus canales oficiales. "El mismo país, pero realidades opuestas. El impacto del aumento no es igual para todos".
RECLAMO
Para Grasso y diversos sectores del interior, el hecho de que rija una tarifa plana para todo el territorio nacional ignora las necesidades básicas de las zonas más calurosas del país. El argumento central es que, en departamentos como Salto, el uso del aire acondicionado durante el verano no es un lujo, sino una necesidad de salud y bienestar.
- Impacto desigual: Un aumento del 4% golpea con mayor fuerza al usuario del norte, que consume más kWh debido a las temperaturas extremas.
- Desarrollo del Interior: Según el edil, el crecimiento de las zonas alejadas de la capital exige una mirada que contemple la realidad climática.
- Justicia tarifaria: Se solicita la implementación de políticas que permitan bonificaciones o tarifas diferenciadas para los departamentos que enfrentan veranos más rigurosos.
HACIA UNA MIRADA DESCENTRALIZADA
El debate queda instalado en un contexto donde la descentralización sigue siendo una asignatura pendiente en la agenda política. La propuesta de los representantes del litoral apunta a que el Estado reconozca que "tarifas justas" no significan necesariamente "tarifas iguales", especialmente cuando el clima impone condiciones de vida tan distintas a pocos cientos de kilómetros de distancia. La diferencia de grados hace que se deba tomar una decisión al respecto, fundamentalmente para Salto que tiene la represa de Salto Grande y sufre las consecuencias en relación a las maniobras con el río. Se reclama por una mayor mirada hacia el norte del país en los meses de verano.