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La clase obrera no fallará, 50 años de la heroica Huelga General

En comunicación con CAMBIO la militante María Noel Rodríguez explicó que así se denominó el conversatorio que realizó la Departamental Salto del Partido Comunista de Uruguay, que contó con la presencia de los profesores de historia Enrique Salayeta, Regino López y el legislador del partido Gabriel Mazzarovich.

En este 2023 se cumplen 50 años del golpe de Estado y de la Huelga General de 15 días con que los trabajadores, el movimiento popular y la izquierda, enfrentaron a ese golpe e iniciaron la resistencia a la dictadura. Esos dos hechos políticos, el golpe y la respuesta popular con la Huelga General, única en el continente, son lo central que se conmemora este año para los comunistas y con ello lo que significó cada compañero y compañera que perdimos, las torturas, las desapariciones y todo lo que incluyó esa dictadura.

Rodríguez agregó que, en la actualidad, como hace 50 años, la derecha y los sectores oligárquicos del Uruguay, que impulsaron, organizaron y se beneficiaron con el golpe y la dictadura, buscan lavar sus responsabilidades y en un ejercicio de prestidigitación histórica hacer caer la responsabilidad sobre los sectores sociales y políticos que enfrentaron el golpe, resistieron a la dictadura y fueron el objetivo principal de la represión.

TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS

Hay múltiples dimensiones en esta disputa ideológica por la historia, el eje central de la operación de lavado de manos de la derecha es la “teoría de los dos demonios”, cuyo abanderado es el ex presidente Julio María Sanguinetti.

Esta teoría es, además, un componente clave de la fundamentación, también ideológica, de la impunidad, herramienta central de la construcción de poder de las clases dominantes en el Uruguay desde hace al menos cinco décadas.

Busca explicar el golpe de Estado y la dictadura como el resultado del enfrentamiento de dos sectores “violentos”: la izquierda, tanto los grupos que realizaron acciones de “propaganda armada” como los que promovieron y organizaron la movilización popular y un grupo de militares y policías que “perdieron los puntos de referencia”.

Por su parte el legislador Gabriel Mazzarovich dijo que esta “teoría de los dos demonios” se basa en cuatro mentiras históricas: 1) oculta el origen de la violencia, que viene de muy atrás y la protagonizaron las clases dominantes; 2) minimiza la dimensión de la represión, fue todo el pueblo uruguayo el objetivo; 3) omite el carácter de clase de la dictadura, por eso fascista y no militar, a que clase social benefició y a que clase social perjudicó, también el objetivo político, que fue cortar de cuajo la acumulación de fuerzas del movimiento popular que había logrado con la unidad sindical y el Frente Amplio un salto en calidad y 4) esconde el papel del imperialismo yanqui, ya que fue parte de la estrategia de EEUU de sometimiento de todo el continente.