Por el Padre Martín Ponce De León Supongo que, a nadie que entre, por la mañana, al templo, le han de resultar indiferentes esos cuatro, cinco o seis personas que duermen en su atrio.
Por el Padre Martín Ponce De León Después de mucho tiempo volví a la recorrida. Esa experiencia que no es otra cosa que una gran lección de la puesta en práctica de la pastoral de cercanía.
Por el Padre Martín Ponce De León Poco a poco se han ido gastando los días. Días de tranquilidad, silencio y soledad. Días para estar con uno mismo y escuchar el silencio y rezar disfrutando.
Por el Padre Martín Ponce De León Sin lugar a dudas este tiempo vivido me hace saber un privilegiado ya que, luego de un corto viaje, me encuentro fuera del mundo cotidiano. Los únicos sonidos que se escuchan son los propios de la naturaleza y ellos me hacen saber que el lugar es real.