En un esfuerzo continuo por consolidar los mecanismos de abordaje integral frente a las problemáticas que afectan a las mujeres, la agenda local sumara un hito clave el próximo martes 8 de setiembre a las 10:00 horas. En esa jornada se llevara a cabo la reinstalación de la Comisión Departamental por una Vida Libre de Violencia de Género hacia las Mujeres, un evento que tendrá lugar en la sede del Centro de Referencia de Políticas, ubicado en la calle Vilardebó 912.
MARCO LEGAL Y OBJETIVOS
Esta iniciativa busca dar continuidad y robustecer el trabajo articulado que diversos organismos vienen desarrollando en el territorio en materia de prevención, atención y respuesta ante las situaciones de violencia basada en género. El funcionamiento de este espacio se encuentra amparado en la Ley Numero 19.580, marco normativo que crea el Sistema Interinstitucional de Respuesta y mandata la conformación de comisiones departamentales en todo el país para descentralizar las acciones y garantizar el acceso a la justicia y a la protección social.
INTEGRACION ARTICULADA
La estructura de la comisión destaca por su enfoque multidisciplinario e interinstitucional. Está integrada por delegados de los organismos que conforman el Consejo Nacional Consultivo, entre los que se encuentran el Instituto Nacional de las Mujeres, los ministerios de Defensa Nacional, Educación y Cultura, Interior, Salud Pública, Trabajo y Seguridad Social, y Vivienda y Ordenamiento Territorial. Asimismo, forman parte la Fiscalía General de la Nación, el Poder Judicial, la Administración Nacional de Educación Pública, el Banco de Previsión Social y el Instituto del Nino y Adolescente del Uruguay, sumados a otros actores relevantes a nivel local. La presidencia y la secretaria técnica de este órgano recaen sobre el Instituto Nacional de las Mujeres.
PERSPECTIVAS FUTURAS
Desde las autoridades del Instituto Nacional de las Mujeres se resalta la importancia estratégica de revitalizar estos ámbitos de concertación. La consolidación de redes interinstitucionales resulta un elemento indispensable para optimizar las intervenciones, evitar la revictimización y avanzar de manera coordinada hacia la erradicación de la violencia de género en la sociedad.