En una movida legislativa de alto impacto para el sector agropecuario del país, el diputado salteño Dr. Horacio de Brum presentó formalmente ante la Cámara de Representantes un proyecto de ley que propone declarar formalmente a Salto como la "Capital Nacional del Ovino". La iniciativa parlamentaria busca dar respaldo legal y visibilidad nacional a un liderazgo productivo, histórico y cultural que el departamento ha sostenido y consolidado a lo largo de las décadas. Al fundamentar el proyecto, el legislador remarcó que la propuesta no responde a un mero anhelo simbólico ni a una distinción artificial, sino al reconocimiento oficial de una identidad construida en el campo salteño a través del esfuerzo de varias generaciones. "No es un título inventado, es el reconocimiento de una realidad", enfatizó de Brum, poniendo de relieve el rol determinante que juega el rubro ovino en la economía, el trabajo rural y la cultura de la región.
LIDERAZGO HISTÓRICO Y
PREVALENCIA EN EL CAMPO
La sustentación estadística del proyecto refleja una continuidad imponente. Ya en el Censo General Agropecuario de 1980, Salto figuraba en la cima de la producción nacional con 2,1 millones de cabezas de ganado ovino. Cuarenta y cinco años más tarde, las cifras de 2025 ratifican que el departamento se mantiene firme en la primera ubicación del país con más de un millón de ovinos. Este volumen representa nada menos que uno de cada cinco ovinos de todo el Uruguay, consolidando a la zona norte —integrada de forma clave junto a Artigas y Paysandú— como el auténtico corazón productivo de la majada nacional en un contexto donde el stock global del país ha experimentado una acentuada concentración territorial.
UN ECOSISTEMA DE CIENCIA,
TRADICIÓN Y TECNOLOGÍA
La iniciativa impulsada por el Dr. Horacio de Brum resalta que la fortaleza salteña no descansa únicamente en la cantidad de animales, sino en un complejo ecosistema de conocimiento e innovación. En el territorio conviven la labor de los productores y trabajadores rurales con instituciones de referencia técnica y científica a nivel continental.
Entre estas estructuras se destacan el Centro de Innovación y Capacitación Ovina Mario Azzarini (CICOMA) del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y la Estación Experimental de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República (EEFAS). En estos centros se desarrollan investigaciones clave sobre genética, resistencia a parásitos, eficiencia reproductiva y nutrición, transfiriendo tecnología de vanguardia directamente a los establecimientos comerciales.
CULTURA RURAL Y PROYECCIÓN HACIA EL FUTURO
El proyecto de ley se enmarca además en el reconocimiento del "Sistema Cultural de la Lana" como Patrimonio Cultural Inmaterial del Uruguay, valorando los oficios tradicionales como la esquila, el acondicionado, la señalada y la selección de reproductores. Sin embargo, la mirada planteada por el representante nacional está firmemente orientada hacia el mañana.
La propuesta busca transformar esta declaración en una plataforma de impulso para abordar los desafíos modernos del sector: incrementar la productividad, impulsar el bienestar animal, diversificar mercados, incentivar el valor agregado a la carne y la lana, y promover el turismo rural y la gastronomía regional. Con este paso en el Parlamento, el legislador salteño busca sellar en la ley un distintivo de identidad productiva que Salto ostenta con orgullo en cada rincón de su suelo.