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Refugio para mujeres en Salto atiende a un promedio de 10 a 12 usuarias y acompañó el nacimiento de un bebé

El funcionamiento del refugio destinado a mujeres en situación de calle fue señalado por el director departamental del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), Jorge Vaz Tourem, como uno de los principales logros del año en materia de atención social. El servicio que lleva cuatro meses representa una respuesta a una necesidad histórica del departamento y busca brindar una alternativa integral a mujeres que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad, con especial atención a embarazadas y madres con hijos pequeños. En ese sentido, el refugio desarrolla un abordaje que contempla formación y capacitación, seguimiento psicológico y social, atención de salud mediante la Red de Atención Primaria (RAP), así como espacios de recreación y cuidado. La intención es que las mujeres encuentren allí no solamente una respuesta inmediata frente a la situación de calle, sino también un ámbito de contención y acompañamiento que contribuya a superar las dificultades que enfrentan. En el interior del país hay solamente dos refugios destinados específicamente a mujeres en situación de calle, uno de los cuales funciona en Salto. En cuanto a la cantidad de usuarias, el jerarca explicó que la ocupación del refugio fluctúa de acuerdo con las situaciones que se presentan, aunque el promedio se ubica entre 10 y 12 mujeres. La variación en el número de personas atendidas responde a la dinámica propia de un servicio que recibe a mujeres con distintas trayectorias y necesidades, por lo que el acompañamiento debe ajustarse a cada realidad.

ATENCIÓN INTEGRAL PARA MUJERES Y SUS HIJOS

Uno de los aspectos centrales del servicio es la atención de mujeres embarazadas y de aquellas que tienen bebés o hijos pequeños. Estas situaciones requieren un abordaje específico, debido a las necesidades de cuidado, protección y acompañamiento que implican tanto para las madres como para los niños. El equipo de trabajo atraviesa un proceso de profesionalización orientado a mejorar la calidad de la atención, especialmente en lo relacionado con la gestación, el nacimiento y los primeros meses de vida de los bebés. La preparación de los equipos resulta fundamental para responder a las distintas realidades que se presentan en el refugio, donde pueden coincidir situaciones de desprotección social, dificultades económicas, necesidades de atención sanitaria y circunstancias personales complejas.

NACIMIENTO REFLEJA LA IMPORTANCIA DEL SERVICIO

Como ejemplo de la relevancia que tiene este dispositivo de atención, el director del MIDES relató el caso de una mujer que llegó al refugio mientras se encontraba en situación de calle y que dio a luz durante el período en que permanecía bajo protección. De acuerdo con lo informado por Vaz Tourem, el bebé se encontraba en buen estado de salud, mientras que la madre recibía acompañamiento y formación en aspectos vinculados a la crianza. La situación refleja el papel que puede cumplir un espacio de estas características cuando se trata de brindar protección a mujeres que, además de atravesar una situación de extrema vulnerabilidad, deben afrontar la maternidad sin contar necesariamente con una red de apoyo suficiente. En estos casos, la intervención busca favorecer que tanto la madre como el niño cuenten con las condiciones necesarias para transitar esa etapa, con acceso a los cuidados correspondientes y el respaldo de los equipos técnicos.