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Miércoles 30 de Septiembre, 2026 137 vistas

Semana del Corazón este año pone foco en la inactividad física e invita a dejar atrás el comportamiento sedentario

La Semana del Corazón es mucho más que una campaña de sensibilización. Es una herramienta para instalar temas de salud cardiovascular en la agenda pública, sensibilizar a la población y promover el cuidado integral de la salud, así como la incorporación de estilos de vida saludables y sostenibles en el tiempo. Es también una oportunidad para movilizar instituciones, generar participación comunitaria y promover cambios en los entornos donde las personas viven, estudian, trabajan y se desarrollan.
PRINCIPAL CAUSA DE MUERTE
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en Uruguay y representan uno de los mayores desafíos para la salud pública. Representan aproximadamente el 23,5 % de las muertes en el país. Constituyen, además, la primera causa de muerte en mujeres (23.7%) y la segunda en varones (23.3 %). Las enfermedades cardiovasculares son el resultado de múltiples factores de riesgo interrelacionados. Entre ellos se encuentran la inactividad física, el comportamiento sedentario y la alimentación no saludable, la hipertensión arterial, el exceso de peso y la obesidad, la diabetes y la dislipemia. A estos se suman el tabaquismo, el descanso insuficiente y el estrés, entre otros. La prevención cardiovascular requiere una mirada integral, que contemple tanto las decisiones individuales como las condiciones en las que las personas viven, trabajan, estudian y se desarrollan.
¿CUÁL ES EL FOCO DE LA SEMANA?
En esta edición se propone poner especial atención en la inactividad física y el comportamiento sedentario, conceptos relacionados pero diferentes, y ambos relevantes para la salud cardiovascular.
-La inactividad física constituye un factor de riesgo cardiovascular en sí mismo y contribuye al desarrollo de múltiples condiciones que afectan la salud cardiovascular. A nivel mundial, una revisión publicada en 2021 estimó que la inactividad física se asocia con aproximadamente el 7,2 % de todas las muertes, evidenciando su relevancia como factor de riesgo modificable para las enfermedades no transmisibles y la mortalidad prematura.
-El comportamiento sedentario también constituye un factor de riesgo independiente, incluso en personas físicamente activas. Es posible cumplir con las recomendaciones de actividad física y, al mismo tiempo, pasar muchas horas sentado o acostado durante los períodos de vigilia, lo que también tiene consecuencias negativas para la salud.
Ambos comportamientos se relacionan con un mayor riesgo de hipertensión arterial, exceso de peso y obesidad, diabetes tipo 2, alteraciones metabólicas, osteoarticulares y enfermedades cardiovasculares. Hacer espacio puede significar liberar tiempo para movernos, para realizar un control de salud, para planificar nuestra alimentación, para descansar, para compartir con otros o para incorporar pequeños cambios que contribuyan a nuestro bienestar. No se trata de centrar los cambios únicamente en los individuos sino que es necesario promover estrategias desde los diferentes entornos para que sea posible implementar estos cambios.