La Dirección de Tránsito de la Intendencia de Salto concretó la destrucción de unos 30 caños de escape libres, conocidos como “torbas”, que habían sido incautados durante distintos operativos realizados en el departamento. La medida apunta a reforzar el combate contra los ruidos molestos y las maniobras peligrosas, pero también pretende generar un mensaje preventivo hacia los conductores.
MENSAJE A LA SOCIEDAD
El director de Tránsito, Alberto Subí, explicó que durante la actual administración ya se realizaron dos destrucciones de este tipo. En la primera fueron eliminados entre 28 y 30 escapes, mientras que en esta oportunidad la cifra volvió a ubicarse en torno a los 30, por lo que son aproximadamente 60 los dispositivos destruidos durante el período. Continuó destacando que “optamos por hacerla pública con la finalidad de crear una señal, un mensaje a la sociedad”, sostuvo Subí. Explicó que cuando se detecta un vehículo con un escape modificado se procede a su incautación y se exige al propietario la correspondiente regularización. Una vez cumplido ese proceso, el escape intervenido queda retenido y posteriormente es destruido.
MANIOBRAS PELIGROSAS
El jerarca vinculó esta problemática con las maniobras peligrosas que se realizan en distintos puntos de la ciudad, señalando que ponen en riesgo tanto a quienes las ejecutan como a terceros. También advirtió sobre los efectos de los ruidos durante la noche y las dificultades de convivencia que generan en zonas donde se concentran estos grupos. Los controles continuarán durante los fines de semana, tanto en operativos propios como en coordinación con el Ministerio del Interior. Subí reconoció que la problemática llegó a desbordar la capacidad del cuerpo inspectivo y destacó el trabajo conjunto desarrollado a partir de reclamos de vecinos, entre ellos los de barrio Naciones.