Sábado 25 de enero, 2020
  • 8 am

Se detectó un caso de leishmaniasis visceral en una mujer concordiense

Desde Área Vigilancia de Epidemiologia de Salud provincial confirmaron el diagnóstico, luego que los análisis realizados la semana pasada en el Hospital San Martín, en Paraná, ratificaron el resultado. Ante esta novedad, según informó -diario Río Uruguay-, está previsto que este martes desembarque un equipo de Zoonosis del Ministerio de Salud para apoyar las tareas de bloqueo. Comos es sabido la enfermedad la produce un parásito que se aloja en los perros y es transmitida por la picadura de un flebótomo, un insecto similar a un mosquito que se alimenta de sangre. Ante esta detección las autoridades de la rebión, específicamente de Salto y Concordia, están trabajando en alerta y en articulación ya que el problema está presente en ambas márgenes del río Uruguay.
EXHORTAN PREVENCIÓN
Como se ha explicado en otras oportunidades la leishmaniasis canina es una enfermedad causadas por parásitos de distinto tipo pero que pertenecen al mismo género: leishmania. El padecimiento puede ser visceral, cutáneo y muco cutáneo. La enfermedad llega al organismo a través de perros infectados que tienen a unos insectos voladores, los flebótomos, como vector del mal. En los humanos si no es tratada tienen una mortalidad probable del 90%. El principal síntoma de la forma clásica es fiebre prolongada por más de 15 días, anemia. Sangrado de nariz, encías, adelgazamiento con vientre abultado (agrandamiento de hígado y bazo), debilidad y muerte.
La leishmaniasis es transmitida a los seres humanos por la picadura de distintas especies de flebótomos. La forma de prevenir es que las autoridades sanitarias mantengan actualizado el diagnostico epidemiológico para conocer la situación respecto al vector y perros infectados. En el caso de los canes la enfermedad de denuncia obligatoria y se recomienda la tenencia responsable, prestando atención a su origen. En el caso de los flebótomos, se evita limpiando los patios y hogares de acumulación de la materia orgánica. Si hay gallineros, rotación de la ubicación de los mismos y mantenimiento frecuente. Alejar cuchas de las ventanas de los dormitorios y uso de telas mosquiteras.