Miércoles 5 de agosto, 2020
  • 8 am

Lo positivo y lo negativo que generó el Covid-19 a la población en términos económicos y necesarios

Por Andrés Ferreira.
Anteriormente a la pandemia del virus Covid-19 gran parte de la población consumía abusivamente de diferentes formas y las quejas por no llegar a fin de mes con dinero suficiente eran frecuentemente escuchadas por la mayoría de los ciudadanos.
Luego de la llegada del coronavirus a nuestro país son de público conocimiento las consecuencias económicas que se produjeron, empresas y comercios cerraron su puertas, personas quedaron sin ingresos debido a la pérdida de su trabajo y buscan de una forma u otra consumir lo básico y necesario.
OTRA REALIDAD
Los primeros días de cada mes la gente de Salto al cobrar el sueldo soltaba dinero sin importar cuánto ni en qué lo hacía. “Recién cobre me puedo dar un gusto”, típica frase con mentiras, un gusto no está mal pero varios en un solo día no deja disfrutar del dinero que todo el mes trabajaron para poder ganárselo, en ese mes y tantas horas de trabajo al cumplir con el mismo se privaron de estar con la familia, amigos o simplemente dedicar tiempo para uno mismo, es decir, el dinero es tiempo invertido en el trabajo. ¿Tan poco vale el tiempo de cada uno para desperdiciarlo en uno o dos días? Es importante replanteárselo, porque como consecuencia en lo que resta del mes deben negarse a gastar en lo más mínimo.
ALGUNOS LO HICIERON
Hay personas que si reflexionaron y actualmente dejaron de consumir compulsivamente debido a la incertidumbre que a nivel mundial hay en cuanto a este virus que aún no fue controlado por ningún país y ha causado miles de muertes al no existir antídotos eficaces. Varios empleados que por fortuna pudieron mantener su trabajo ya no tiran el dinero, lo dedican a las necesidades básicas como lo son alimentos, higiene personal, artículos de limpieza para el hogar y lo demás lo guardan para que en caso de una emergencia en la cual lo puedan necesitar tengan para cubrir esos gastos, algo que es muy positivo y ayuda a administrarse mejor.
COMERCIANTES
Por otro lado se encuentran los comerciantes que ante esta situación vieron una baja importante en sus ventas por varios factores, uno es el anteriormente nombrado (consumo de necesidades básicas), otro es que varios empleados se encuentran en seguro de paro o sin empleo, la circulación de personas no es la misma en las calles por lo tanto el consumidor que se captaba aleatoriamente al pasar por el comercio ya no compra, al estar restringido el horario de clases en todos los centros educativos primarios, secundarios y terciarios, los locales gastronómicos que funcionaban en auge gracias a los estudiantes fueron afectados en gran parte y sin dudas el cierre de los centros termales es uno de los mayores motivos por el cual las ventas en los comercios locales disminuyeron. “De a poco las ventas van mejorando pero no creo que volvamos a tener clientes en cantidades similares como antes del coronavirus” dijo a CAMBIO un comerciante local.