viernes 3 de febrero, 2023
  • 8 am

La torada pedigree de Bayucuá superó los US$ 5.000 ayer en la Agropecuaria de Salto

La cabaña de cabañas como tradicionalmente se conoce a Bayucuá, una cabaña centenaria y generadora de un importante número de planteles angus en todo el país, realizó ayer su remate anual colocando el 100% de la oferta en la pista, con más del 50% preofertado. Si los toros planteleros fueron de destaque, con más de US$ 10.000 de promedio, los vientres mostraron el potencial del futuro de la raza superando los US$ 8.500.
El comienzo de las ventas fue propicio para un doble festejo, por un lado un nuevo aniversario de Gerardo Zambrano y por el otro los 25 años de remates en forma conjunta con los escritorios Zambrano & Cía. y Correa & San Roman. Y en la pista, para la cabaña, la satisfacción de los productos logrados con años de selección, donde las seis planteleras alcanzaron los US$ 8.560 de promedio, con un máximo de US$ 9.600 por el 50% de una ternera (que eleva el precio total del animal a US$ 19.200) y un piso de US$ 2.400.
Las terneras de campo hicieron US$ 2.640 de promedio y las 14 vacas preñadas de pedigree a parir en otoño promediaron US$ 1.705. 71. En el caso de las 22 hembras PI, donde ingresan las planteleras, se comercializaron a un promedio de US$ 3.660. Por su parte las 9 vacas preñadas PC promediaron US$ 1.507 y las 54 vacas preñadas SA, de un solo martillazo, se colocaron en US$ 1.020.
Y al llegar los toros en la pista, las preofertas que se tenían en la página de la cabaña, previo a las ventas, quedaron por debajo de la mitad del valor que en definitiva se terminó comercializando en la pista. Mandinga y Eladio, los dos primeros toros planteleros, tenían una preoferta de US$ 460 la cuota y se colocaron en US$ 1000 y US$ 1.020 la cuota, es decir a US$ 12.240 y US$ 12.000 respectivamente. A estos se le suman Artemio y Orfeo que se vendieron en US$ 8.400 cada uno, por lo que el promedio se situó en los US$ 10.260.
Los toros pedigree de 2 años hicieron US$ 6.690 y los de 3 años en US$ 3.795. En total los 29 toros PI se pagaron US$ 5.085 de promedio. Por su parte los Puros Controlados estuvieron entre US$ 5.400 y US$ 2.400, con un promedio de US$ 3.226 y los SA fueron de US$ 3.120 a US$ 2.400, promediando US$ 2.650.
Al cierre de las ventas el martillero Gerardo Zambrano dijo que «Bayucuá es un remate de cabañas para cabañas y hoy se ha visto en los valores de los toros padres y los vientres planteleros, que tuvieron mucha agilidad y con venta total de la oferta en la pista». Por su parte Carlos Martín Correa dijo que «el remate tuvo un trámite realmente muy ágil, la preoferta facilitó las cosas. Los 116 años de la cabaña se reflejaron en la pista y con mucha vigencia, que no es poco. Se obtuvieron valores relevantes».
Carlos Guinovart, por parte de la cabaña, dijo que fue «un remate muy variado, coomo un sube y baja, excelente en la parte de los planteleros con mucha demanda y muchos piques, y un mercado más beneficioso para los compradores en la última mitad. Pero estamos muy conformes, los promedios son interesantes, tanto de hembras como en los machos y tenemos la satisfacción que la mayor parte de la puntera de los toros se fue para cabañeros, al igual que en las hembras, que de alguna manera renueva la confianza de los clientes en la genética de Bayucuá».