sábado 4 de febrero, 2023
  • 8 am

Usarán ultrasonido en 8 puntos del país y en embalses para monitorear y combatir a tiempo las cianobacterias

En ocho puntos del país se instalarán equipos flotantes emisores de ultrasonido. El anuncio fue hecho por el ministro de Ambiente, Adrián Peña, afirmando que los trabajos están avanzados y que ya se puede monitorear de manera satelital la formación temprana de cianobacterias.
Los trabajos estarán coordinados por OSE y se instalarán equipos en ocho puntos del país que serán definidos en noviembre, para aplicarlos este verano. Si bien no describió el tipo de sistemas a utilizar, explicó que el ultrasonido es emitido por un equipo que se coloca en el agua, emitiendo en una frecuencia que evita la proliferación de las cianobacterias. Si bien no descartó el uso de otras alternativas, dijo que se comenzará con este sistema que es más económico.
TRABAJAN EN PROTOCOLO
Aunque la aparición de algas o verdín, como se lo conoce popularmente, es un proceso natural que se genera en la cuenca como consecuencia de ciertas condiciones ambientales específicas, las respuestas para combatirlas tardan en llegar y se retrasan las acciones urgentes que requiere la situación. El problema es que no hay un protocolo de acción que esté a la altura de las circunstancias, lo que conlleva que a pesar de todas las recomendaciones vertidas para hacer frente a situaciones de este tipo, se continúe priorizando la actividad turística en las costas del Uruguay por sobre el bienestar sanitario de la población.
Los especialistas dan un mensaje claro: hay que evitar todo tipo de contacto cuando el agua presenta estas características, ya que su coloración indica la presencia de cianobacterias las cuales son neurotóxicas y hepatotóxicas. Los impactos que genera en la salud el contacto con estas aguas según el Manual de Buenas Prácticas sobre floraciones algales en el río Uruguay publicado por la CARU, van desde reacciones leves como picazón, ardor e irritación de las mucosas en oídos, ojos y nariz, náuseas; hasta moderadas y graves como diarreas, vómitos, mareos, alergias, hemorragia hepática e insuficiencia renal o respiratoria.
CAUSAS
Según estudios que se han hecho la aparición del denominado “verdin” en las costas del Bajo Uruguay es una muestra de la presencia de sustancias como fósforo y nitrógeno, que con mayores temperaturas, sumado a condiciones de río bajo con poco o nulo escurrimiento, generan el entorno propicio para la multiplicación exponencial de las algas del tipo Cianobacterias. Si bien la presencia de estos microorganismos que habitan el planeta desde hace un par de millones de años es natural en las aguas del río, lo que no es “natural” son los procesos de multiplicación.
En diciembre pasado los informes de monitoreo de playas de la Comisión Administradora del Rio Uruguay (CARU), habían advertido sobre esta situación difícil de erradicar, aconsejando tomar las medidas preventivas necesarias para evitar problemas mayores de cara a la temporada estival. Sin embargo, al mismo tiempo que la principal institución competente para la gestión de la cuenca hacía esta advertencia, modificaba las reglamentaciones del Digesto del Río, ampliando los índices máximos de sustancias químicas permitidas en el agua y posibilitando la aceleración de la degradación de los cursos ribereños.
USO DE QUÍMICOS
El uso cada vez más cuestionado de compuestos químicos, junto a las grandes explotaciones mineras, están alterando todos los cursos de agua continentales. El estudio señaló que la deforestación en amplias regiones de Brasil, el uso de la tierra para la agricultura industrial de soja, maíz y arroz, los monocultivos forestales y la producción de cítricos con sus correspondientes paquetes tecnológicos basados en compuestos fosforados y nitrogenados son una de las aristas del degradado panorama ambiental del Río Uruguay, el cual se completa con los volcados de efluentes cloacales urbanos sin tratamiento hacia sus costas y con la construcción de represas en regiones cálidas. De acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud la medida más urgente para evitar problemas sanitarios (de personas y animales) debido a los efectos de las floraciones de cianobacterias, es mantenerse informado.