Jueves 25 de febrero, 2021
  • 8 am

“De Lazareto, Almagro, Salto Nuevo, campeón en Uruguay y Liga Agraria”

La clase de Sergio Gustavo Vallejo no pasó desapercibida en el fútbol salteño, de esos jugadores que hacer ir a la cancha. Un jugador formado en la calle, que militó en muchos equipos de Liga Salteña y en Liga Agraria, donde ‘colgó los botines’. En diálogo con CAMBIO habló de toda su carrera.
“Nací un 30 de abril en barrio Lazareto, en Cerrito 634 entre Andrés Latorre y Harriague. En principio cuando era bien chico era hincha de Lazareto, después me hice de Almagro, cosas de gurí, acompañando a los cuadros. En el caso de Lazareto, la sede quedaba muy cerca y cuando pasaban los sábados a la vieja cancha de Luján a jugar la reserva, yo me enganchaba e iba con ellos a mirar. Los domingos de mañana, porque Lazareto estaba en la ‘D’, me iba mirar a Lazareto”.
“Mi padre don Juan era empleado de Ancap, en El Espinillar. Mi madre doña Inés ama de casa, una familia grande porque estbán mis tíos hermanos de papá y mamá, de los que tuve la mejor enseñanza para formarme como hombre en la vida, tuve una infancia muy linda. Después me cambio y empiezo a seguir a Almagro, porque por la Av. Harriague cerca de casa vivía ‘Manolo’ Leal, arquero de Almagro y con el hermano de ‘Manolo’ nos íbamos a ver Almagro los domingos, temprano yendo al club, y ahí seguí a Almagro unos cuantos años. A los 15 mi padre compra una casa en Larrañaga 2040 en Salto Nuevo y nos mudamos. Empiezo a jugar en la 4ª de Salto Nuevo, el técnico era Wilson Luzardo. Debuto en primera muy joven, con 16, en un equipo que era protagonista y tenía grandes y recordados jugadores”.
“Siempre jugué de volante ‘8’ o ‘5’. Jugar con gente grande sirve para que te enseñen cómo pasar la pelota, cómo pegarle, los tiros libres, tiros de esquina, cómo se saca una pelota, jugadas que las haces por diversión y te terminan dando resultado. Todo eso aprendí jugando con gente mucho mayor que yo. “En el baby fútbol llego a Universitario por un amigo que vivía en la cuadra de mi casa y que jugábamos los picados, que era amigo también de ‘Nino’ Meneses, que jugaba en Universitario. Un día me dijieron Sergio arrimate con nosotros en la ‘U’ y fui. Nunca había jugado en baby. Los técnicos eran Wilson Colinet y el ‘Yuyo’ García, les impresioné bien y dijeron ‘tenemos que hablar con tu papá para inscribirte’. En principio a mi padre, que era muy rural, no le gustó la idea, él quería era que anduviera bien en la escuela, pero lo convencieron y termino jugando en Universitario, con una muy buena generación, donde estaba ‘Cococho’ Araújo, Gustavo Rodríguez, ‘Pollo’ Gabrielli, Sergio Benelli, de los que me acuerdo. Jugué hasta los 15 años, que en esa época había 14-15 en cancha grande. Jugué desde los 10 hasta los 15 años en Universitario. Los rivales eran Con los Mismos Colores, Taponazo, Los Náufragos, después Peñarol, Nacional, Ferro, grandes campeonatos que me tocó jugar en distintas categorías. Todo eso fue después que se fue el profesor Harley Lizcano, pero de todas maneras se intentaba seguir por ese camino, con su estilo, que fue de lo que intentó no apartarse Wilson Colinet, de lo que había sido una etapa de oro de Universitario, de la mano de Lizcano”.
A VER UNIVERSITARIO Y A DEBUTAR EN SALTO NUEVO
“Nosotros seguíamos las campañas de Universitario, porque Wilson nos juntaba los domingos e íbamos a la cancha donde jugaba la ‘U’, donde vimos ¡cada jugadores de fútbol del momento! ¡cadas partidos! A mí me gustaba en Universitario Mario Medicci, porque jugaba de ‘5’, que era mi puesto en ese entonces, o volantes como el ‘Puchero’ Gómez, ‘Pardo’ Da Rosa, jugadores fuera de serie. Pude ver toda la campaña de lo que muchos dicen fue el mejor Universitario de la historia, con gurises que fueron trabajados bien desde abajo por Lizcano, que a pesar que él no estaba cumplieron el ciclo. Un equipo que tenía su estilo de juego, sabía a lo que jugaba. De ahí que Universitario siempre ha intentado jugar bien. También estaban el ‘Pepe’ De los Santos, ‘Clavito’ Martínez, el golero era el ‘Mono’ Supparo, arriba jugaba Rochita, el ‘Corcho’ Roux, el ‘Zanahoría’ Fagúndez, que después se va a Montevideo. Un equipazo que quedó en la historia, no sólo de Universitario sino del fútbol salteño”.
“Cuando llego a Salto Nuevo con Luzardo DT de la cuarta, se ve que andaba bien porque ya el ‘Ratonera’ Barboza, que era el técnico de primera, me empieza a llevar para entrenar con primera. Al año siguiente con 16 años él es quien me hace debutar. Tengo un gran recuerdo, que en esa época los dirigentes del club vinieron a hablar con mis padres porque se tenía que firmar un permiso en la Liga para poder jugar. Eran otros tiempos, estamos hablando de 1983. Cuando mis padres me autorizaron no sabes mi alegría, de jugar en un cuadro donde estaba Roberto Conde, Julio Fiordelmondo, el ‘Chino’ Giovanoni, el ‘Negro’ Luzardo, el ‘Ojito’ Barboza, Jorge Arriondo, Mario Ilarraz, el ‘Lagarto’ Silveira, ‘Gari’ Casañas. Mi debut en primera en justamente ante Universitario, en el viejo Julio Pozzi, en la época que antes de empezar el Salteño se jugaba el campeonato Preparación. Hice un buen partido y terminamos ganando 1 a 0. En esa oportunidad el ‘Ratonera’ Barboza me pone como lateral derecho, en la época que esa cancha se llenaba de gente, sin separaciones de hinchada”.
EN LA HISTORIA CON SALTO URUGUAY
“En el año 89′ ‘Cañoto’ Pérez, que me había dirigido en Salto Nuevo, como dirigía Salto Uruguay me lleva a jugar a Salto Uruguay. Tuvieron que comprar mi pase a Salto Nuevo y ahí hice un gran año, jugando con grandes jugadores. Fue la mejor década de Salto Uruguay, con jugadores como Marcelo Hainsen, Javier González, el ‘Moncho’ León. Ese año se arrasó con todo, se ganó Apertura, Clausura y Liguilla. En la liguilla le ganamos a Ferro y en la segunda fecha le ganamos a Hindú y salimos campeones sin jugar la última fecha, algo que quedó en la historia, en el 90′. Jugamos la Copa de Clubes de OFI, terminamos eliminados en semifinal con un equipo de Río Negro por diferencia de goles”


“Acá el que no tranca fuerte no puede jugar”

“Mis comienzos desde que tuve uso de razón fueron jugando a la pelota en la calle, era nuestro potreto, en Andrés Latorre casi Cerrito, donde se juntaban todos los gurises del barrio, jugábamos descalzos sobre el pedregullo, porque era lo que había y recuerdo lo que era llegar a casa con los dedos todos destrozados. Jugábamos con el ‘Negro’ Jorge Errecalde, Manuel Beltramelli, todo una barra de la zona, con pelota de plástico, que cuando se pinchaba había que abrirla, rellenarla con algo y coserla para seguir jugando. Hermosos recuerdos. De ahí salían después los grandes jugadores”.
“Cuando tenía 10 años empecé a rumbear con otros compañeros para la cancha de Almagro, donde en frente vivía Carlos Torales, que jugó en Nacional de Montevideo. El hermano, que le decían el ‘Moreno’, que hoy es guarda de Agencia Central, llevaba una pelota y todos los días después de las 17 horas había fútbol en la cancha de Almagro. Pienso que ahí me formé como jugador de fútbol, porque éramos gurises y jugábamos con gente grande. Antes de empezar nos decían ‘acá el que no tranca fuerte no puede jugar’. No era para cualquiera jugar ese tipo de partidos. Te imaginas lo que eran aquellos picados, con dos cuadros jugando y un tercero esperando afuera. Ahí muchos gurises hacían sus primeras armas, para demostrar que iban a ser buenos jugadores de fútbol, iban logrando mucha experiencia para cuando llegaran a primera”.


’95: los errores arbitrales
que “más vale no hablar”

“En el final del 90′ termino jugando la liguilla con Bilbao del Comercial, de los hermanos De Lima, donde también estaba el ‘Chule’ Ferreira, el ‘Mamadera’ Ríos. En el 91′ llegó a Chaná en la ‘B’ por medio de un amigo, Óscar Rodríguez, que siempre voy a extrañar. Era un cuadro importante, con ‘Talento’ Da Silva, el rochense Cardozo, el ‘Chiva’ Fernández, el ‘Topo’ De los Santos, el arquero Miguel Viera, Edi Olivera de Bella Unión, ‘Correntino’ Ibarburo. Se hizo un buen campeonato pero se perdió la liguilla con el Peñarol de Jorge Soria, que se mandó un campañón con gurises formados en el club”.
“DIJERON QUE LA ACOMODÉ CON LA MANO”
“En el 93′ le ganamos la liguilla a Saladero, de buen año, con aquel recordado gol mío, que muchos dijeron que acomodé la pelota con la mano, que para la prensa dio para la polémica. Un Chaná que también me dejó muchos recuerdo en mi carrera de jugador. En el 94′ vuelvo a Salto Nuevo con otra camada de nuevos jugadores. Jugamos la liguilla y en el último partido con el empate ganábamos la liguilla y jugábamos la final con Ceibal por el campeonato. Gladiador hizo buen campeonato pero se cayó en el final y en la última fecha de al liguilla terminamos perdiendo con la ‘U’ 2 a 1, goles de Priario, que era un gurisito. Tuvimos todo para ganar, no se dio, y ellos jugaron la final con Ceibal”.
“FALLOS ARBITRALES NOS PERJUDICARON”
“En el 95′ volvimos a hacer un buen campeoanto con Salto Nuevo y esta vez en la última fecha de la liguilla en cancha de Nacional le ganamos a la ‘U’ salimos campeones de la liguilla para jugar la final con Ceibal. Una final muy rara, donde tuvimos todo para ganar, pero hubo fallos arbitrales que nos perjudicaron, que prefiero no hablar. Al final en los penales Ceibal nos termina ganando. También en el 96′ hicimos un buen campeonato, nos quedamos en el final”.