Domingo 7 de marzo, 2021
  • 8 am

Dermatólogos aconsejan adoptar consejos para evitar daños en la piel, sobre todo en los niños

Si bien debemos protegernos del sol todo el año, por las características propias de la época estival nos vemos más expuestos a los riesgos de los rayos UVB y UVA. La radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo para la mayoría de los tipos de cáncer de piel: se le atribuyen más de la mitad de los casos de melanoma. La protección frente a ella debe realizarse durante todo el año pero el verano, por las características propias de la época, es un momento en el que los cuidados frente a los rayos solares deben intensificarse.
FOTO-PROTECCIÓN
Con las temperaturas cálidas y días soleados, el verano invita a realizar más actividades al aire libre. Del mismo modo, son los meses en los que la mayoría de la gente opta por tomar sus vacaciones, con lo que también pasan más horas bajo los rayos del sol, ya sea en la playa, en las sierras o en otros destinos turísticos. Más allá de que no nos expongamos todo el día a tomar sol en una reposera, hay múltiples contextos adonde uno se expone y está menos alerta de ello: al jugar un partido de fútbol, al encontrarse en una plaza con amigos, saliendo a caminar al aire libre o inclusive si el trabajo cotidiano representa estar mucho tiempo bajo el sol. Por eso, es importante respetar las rutinas de foto-protección e incorporar sus conceptos básicos para mantenerlos durante todo del año
RAYOS UVA Y UVB
La luz solar es la fuente principal de la radiación ultravioleta, pero también lo son las camas solares, cuyo uso está estrictamente desaconsejado. La radiación ultravioleta daña el ADN de las células de la piel y cuando los genes que controlan el crecimiento celular se ven afectados, se desencadena el cáncer de piel. Los rayos ultravioletas que elevan el riesgo son de dos tipos:
UVA
Están asociados al daño a largo plazo y por eso son los causantes de las arrugas, pero también están vinculados con ciertos tipos de cáncer.
UVB
Dañan directamente el ADN celular, son los que causan principalmente las quemaduras solares y la mayoría de los casos de cáncer de piel. Los foto-protectores disminuyen la acción de estos rayos. En un mismo producto se suelen combinar foto-protectores físicos, que reflejan y dispersan la radiación, y químicos, que absorben la radiación transformándola en energía no perjudicial.
OTROS CUIDADOS
Si bien las cremas protectoras son un recurso muy útil para prevenir los daños de los rayos ultravioleta, la principal manera de protegerse es evitando que la piel reciba la radiación. Por eso es aconsejable, especialmente en verano, tomar también estos recaudos:
-Evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas, cuando las radiaciones son mayores. Pero tener en cuenta que fuera de ese horario el riesgo también existe.
-Siempre que se pueda, buscar la sombra, ya sea debajo de un árbol, un techo, una sombrilla o carpa en la playa.
-Elegir ropa adecuada para protegerse del sol, de trama apretada y con mangas.
-Usar un sombrero de tela ajustada (no de mimbre) que tenga un ala de por lo menos 2 a 3 pulgadas para proteger las orejas, los ojos, la frente, la nariz y el cuero cabelludo. Las gorras tipo de béisbol protegen la cabeza, pero no el cuello ni las orejas.