miércoles 29 de mayo, 2024
  • 8 am

“El fútbol deja mucha enseñanza, amigos y te forma como persona”

De un hogar humilde en esta tierra de campeones, nació un jugador de esos a los que llamamos «de campito», los que cada vez hay menos. Con la pelota siempre en sus pies saltó desde el barrio La Tablada a selecciones juveniles de Salto, la mayor y luego a Nacional de Montevideo.
Hizo goles importantes y eso le valió el interés de equipos del exterior. Jugó en Chile, Argentina, Colombia, Perú y volvió a su terruño para destacarse en Salto FC. Hoy disfruta del fútbol Súper Senior. Wilson ‘Pantera’ Núñez en diálogo con CAMBIO contó su brillante carrera en el fútbol profesional.
DEL BARRIO A DUBLÍN, FERRO, PROGRESO
«Sí, en La Tablada, entre calles 19 de Abril y Bella Unión, en un pasaje. Tuve una infancia muy linda, bien de barrio, de donde nacen los jugadores de fútbol, con bastante espacios para jugar a la pelota, como decíamos antes. Mi primer regalo fue una pelota y cuando tuve uso de razón, a jugar a veces en la calle y sino en un campito a una cuadra de mi casa. Hoy está todo poblado ese espacio, donde pasábamos el día jugando, hasta que oscurecía en verano. A los 10 años, no recuerdo el nombre de un señor que nos invitó a mí y otros gurises para jugar en Dublín al baby, del cual tengo lindos recuerdos. Después don Céspedes, para jugar en Ferro Carril, incluso hasta jugar en una sub 14 con 12 años, hasta que Cambrilla, dirigente de Progreso y técnico de la cuarta, me habla para que fuera a jugar con ellos. Me gustó y fui con 14 años. Justamente Cambrilla me recomienda para jugar en primera y antes de los 15 años debuto en primera en Progreso, haciendo goles».
«Si bien en el campito hacía muchos goles, yo jugaba como central. Justamente Cambrilla fue quien me dijo ‘vos tenés que jugar de 9’ y así fui goleador en cuarta y empecé a hacer goles en primera. A mí no me gusta estar entre los zagueros esperando que quede una pelota para hacer el gol, me gustaba llegar más desde atrás y tirarme a los costados, apretar la salida del rival, recuperando pelotas en mi función como ‘9’. Un año el ‘Fino’ Rebollo me llevó a jugar a Dublín, que estaba en la ‘A’. Anduvimos bien, hice muchos goles jugando arriba con Daniel Píriz, para al año siguiente volver a Progreso, antes de pasar a Nacional de Montevideo, que también me ayudó a seguir creciendo en mi carrera como jugador de fútbol».
LOS TRES GOLES A PAYSANDÚ
«Tuve el gusto de jugar en selecciones juveniles de Salto, creo que para todo jugador es lo máximo, al menos en mis tiempos, tanto para la selección juvenil como la mayor. Integré dos selecciones juveniles y una mayor, para irme muy joven a Montevideo. La selección es una vidriera para todo jugador, hoy en día también, veo que cada selección juvenil de Salto aunque no salga campeona, termina sin cuatro o cinco gurises, porque se van a cuadros profesionales. Hoy no le dan el valor que tiene la selección, nosotros jugábamos por amor a la camiseta. En las selecciones juveniles me dirigió el ‘Cacho’ Erburo y en la mayor el ‘Pata’ Izaguirre. En juveniles ganamos todo, con terribles jugadores. en la mayor hicimos buen campeonato, le ganamos a Paysandú en su mejor momento, creo después salió campeón igual. Ganamos en el Dickinson 3 a 2 con tres goles míos, yo jugando con el ‘Pelado’ Mezza dedelanteros. Ese día me marcó mucho, después de ese Litoral me sale el pase a Nacional».
«Cuando llego a Montevideo voy a tercera, donde el técnico era Beethoven Javier, salimos campeones y al año siguiente llega Roberto Fleitas, que me subió a primera y empecé a alternar. Ese año Nacional sale campeón de América y del Mundo y al menos tuve la oportunidad de compartir esa alegría con el plantel de primera. Recuerdo haber estado mirando en el Estadio Centenario ese partido de Copa Libertadores con Newell’s Old Boys, lo mismo recibirlos a la vuelta de Japón con la Intercontinental. Yo como era del interior compartía mi habitación con Tony Gómez, que era de Cerro Largo, Pintos Saldanha de Artigas y Gustavo Mozo de Maldonado».
EL PASO AL EXTERIOR
«De Nacional paso a Huchipato de Chile, donde hice muchos goles, con ‘Manolo’ Keoseián de DT. Después al Everton donde también hice muchos goles y tuve la posibilidad jugar en Colo Colo o Cobreloa, pero Nacional que era el dueño de mi pase, pedía mucha plata. Vuelvo a Uruguay, a Rampla, fui compañero de Mario Saralegui, Ruben Paz, Wilmar Cabrera, Leonel Rocco, el técnico era Fernando Morena, una gran persona y excelente técnico, donde aprendí muchas cosas».
«El fútbol más que nada deja mucha enseñanza y amigos, te forma como persona, conocés cosas que estando acá nunca hubiera podido conocer, otras culturas, otras realidades, otra gente, te va cambiando un poco la cabeza. Agradecido al fútbol por todo lo que me dio. Aprovecho a decirle a los chicos de hoy, que le dediquen tiempo al fútbol, que si no logran triunfar igual te deja algo, una enseñanza de vida».