domingo 27 de noviembre, 2022
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Nutricionista Débora Sotelo sostiene que es momento de actuar articuladamente por una mejor alimentación

Hoy 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación y la MSc. Débora Sotelo, Dp. Diabetología y Dp. Psiconeuroinmunoendocrinología, nos acerca una serie de conceptos a tener en cuenta. La Nutricionista dijo que “es habitual escuchar o leer las palabras “autosustentable”, “sostenible”, “equidad”, “igualdad”, entre otras tantas que se han tornado muy populares por estos tiempos. “El problema radica en que lamentablemente, nos hemos familiarizado demasiado con estos términos, y ya no resuenan con la realidad. Como en todos los casos, por supuesto, no es correcto generalizar; sin embargo, se hace muy necesario tomar consciencia de nuestra responsabilidad cuando estas palabras se asocian a nuestra alimentación.
CONSUMO DE ULTRAPROCESADOS
Son incontables los recursos destinados a campañas de promoción de la buena alimentación. La población accede fácilmente, si desea, a información calificada. En cambio, se observa que es inversamente proporcional, la información a la adquisición de adecuados hábitos cuando de alimentación se trata”, sostuvo. Sotelo dijo que entre los años 1999 y 2013, la venta de productos ultraprocesados creció de manera constante en el mundo. Más aún, en el Uruguay, el consumo de dichos alimentos aumentó un 145% en dicho período y sigue creciendo. Podríamos analizar el volumen total de consumo de carnes, chacinados, panificados y otros alimentos de frecuente inclusión en la dieta cotidiana; y nos asombraríamos de las cantidades que consumimos cada uno de nosotros anualmente”, dijo.
“COMER ES UN ACTO INSTINTIVO”
Para la profesional es necesario que la población sepa que cerca del 34 % de los alimentos aptos para el consumo terminan en la basura como consecuencia de compras excesivas, innecesarias; aunque se consuma, de hecho, en mayor cantidad de lo que se requiere para vivir saludablemente. Esta mirada desde el exceso es lo que vemos con frecuencia en un medio donde cerca del 70 % de las personas presentan sobrepeso u obesidad. Sin embargo, considera que existen también en el mundo, actualmente, más de 811 millones de personas que se encuentran en inseguridad alimentaria, en disalimentación o malnutrición por déficit. Alimentarnos es un acto instintivo, que nace con nosotros, por lo que, con frecuencia, no pensamos en lo estamos haciendo; simplemente “comemos”, explica.
APRENDER A ALIMENTARSE
Para Soteño alimentarse es mucho más que consumir nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, lípidos, vitaminas y minerales). “Cuando vamos a comprar, son pocas las personas que eligen lo que requiere su metabolismo basal, su termorregulación y su actividad física. La mayor parte de las personas eligen los alimentos que evocan emociones; las vinculadas al placer. Comemos nutrientes y sentidos (emociones); o quizás sería más adecuado invertir esta expresión”. Señala que se atribuye a la ansiedad, al estrés, a la falta de tiempo para cocinar, a las personas con quienes se convive, a la industria alimentaria, entre un sin número de justificativos sobre el motivo de la inadecuada alimentación. “Alimentación que está incrementando de modo exponencial, la incidencia y prevalencia de enfermedades que podrían ser evitadas si tomáramos verdadera conciencia de ello. Es momento de tomar medidas al respecto. Estas medidas no dependen de voluntades gubernamentales; son responsabilidad pura y exclusivamente de cada uno de nosotros”.