domingo 25 de septiembre, 2022
  • 8 am

El SINAE emite consejos para evitar ahogamientos en niños tanto en playas como en piscinas armadas en casa

Como lo hace año a año, el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE) exhorta a continuar reflexionando sobre conductas responsables para disminuir los siniestros en el agua. La mayor parte de los ahogamientos (el 94%) ocurre en zonas no habilitadas para baños y donde no hay presencia de Guardavidas. En ese sentido, se recuerda: “Playa con guardavidas, playa segura”. Según la OMS, los ahogamientos son evitables y el tema es un asunto de salud pública común a todos los países. La principal causa de los siniestros de esta naturaleza, es sobreestimar las posibilidades propias y subestimar las condiciones del entorno en el momento de tomar un baño. El mayor porcentaje de ahogamientos en nuestro país se registra entre adultos de más de 44 años, seguido por adolescentes y jóvenes (40%). En todos los casos, prevalece la cifra de hombres sobre la de mujeres (70% hombres, 30% mujeres).
PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN
La prevención y la educación son las únicas herramientas para disminuir la pérdida de vidas. Saber nadar o contar con destrezas en el agua, no es suficiente, por lo que cobra especial importancia el cuidado personal, el conocimiento del entorno y el estricto cumplimiento de las indicaciones de los guardavidas. Además de los guardavidas, la Armada Nacional (a través de personal de Prefectura) es otro de los actores fundamentales para el rescate en diferente tipo de embarcaciones y para salvaguardar la vida de las personas. Las tareas se complementan con la labor de los marineros de playa que realizan patrullajes permanentes en camionetas, motociclos, bicicletas y a pie. Las que tienen puesto de guardavidas y están habilitadas para baños. Se identifican como “playas seguras” porque tienen una torre de guardavidas.
MANTENER VIGILANCIA CONTÍNUA
Los niños y las niñas son responsabilidad de la persona adulta a cargo. La vigilancia deberá ser atenta, lo adecuado será mantenerlos a su alcance. Que sepan nadar, no elimina riesgos.
-Vigilancia continua: no existe sustituto de la vigilancia de un adulto. Quien acompañe al niño debe estar permanentemente vigilando y si se ausenta debe nombrar un sustituto. Es primordial no perder de vista a los pequeños cuando se bañan o están cerca del agua.
-Norma 10” 20”: el adulto debe mirar al niño cada 10 segundos y debe permanecer a una distancia tal que le permita llegar en 20 segundos.
Detectar riesgos: comprobar si existe algún modo de que el niño muy pequeño llegue a la piscina y de qué manera lo haría, para evitarlo.
Protección: incorporar dispositivos de seguridad que impidan que el niño llegue al agua en un descuido.
-Aprendizaje: antes del verano: desde bastante pequeños deberían aprender a flotar primero y nadar después. Este aprendizaje no exime en ningún caso de la vigilancia.
SIGNIFICADO DE LAS BANDERAS
EN LA PLAYA
Verde: habilitada para baños
Amarilla: precaución
Roja: No habilitada para baños
Negra: Tormenta eléctrica
Verde con cruz roja: Riesgo sanitario