jueves 29 de septiembre, 2022
  • 8 am

Existen 3.500 hectáreas de arroz comprometidas con el riego en el norte del país

En los años de «La Niña», el sector arrocero ha tenido rendimientos históricamente altos, sin embargo esta zafra 2021-2022 está registrando un consumo de agua superior a años anteriores, donde también se dio este fenómeno climático. Esta situación y la falta de precipitaciones que permitan recomponer algunas represas, lleva a que los productores estén evaluando las condicionantes de cada chacra y en algunos casos abandonar área para castigar el potencial de rendimiento del resto del cultivo.
El productor arrocero, Guillermo O’Brien, dijo «nos quedamos con sabor a poco» respecto a lo que han sido las precipitaciones, principalmente en el departamento de Artigas, ya que los pronósticos anunciaron más agua de la que realmente se registró, además de haber sido muy dispar entre zonas.
A nivel de las chacras, O’brien indicó que los cultivos en el norte están «de bueno a muy bueno», al mismo tiempo indicó que «en el norte, más del 90% del agua es de represas» y recordó que «en los últimos dos años, las dos últimas zafras, no lograron llenarse y eso hizo que baja el área en el norte, si bien en el país subieron 20.000 hectáreas».
Debido al alto consumo de agua en esta zafra, «estamos parados en una situación difícil en el norte», explicó que aún restan 30 días de cultivo en promedio, «hay chacras que necesitan más de 30 días y otras que a principios de febrero, en la zona de Colonia Palma, va a comenzar la cosecha y requieren menos días» de riego.
De acuerdo a los cálculos de los productores, el cultivo necesitará en este período 150 milímetros de agua por hectárea, por día, sin embargo las estimaciones de la Asociación de Cultivadores de Arroz es que «entorno a las 3.500 hectáreas en Artigas y Salto, están en condiciones donde esa cuenta no está en la represa», por lo que estimó que habrán productores que terminaran abandonado área.
O’brien fue claro y contundente en las opciones que existen para adelante en este momento, «hay dos caminos. Se sigue con todo como está y como dice el refrán muere en la orilla, a unos metros de la llegada con todo, o como está pasando estos días, los productores están evaluando cuanto queda en la alcancía y determinarán si es necesario dejar algún porcentaje de área para poder llegar con el resto al final, para no morir con las botas puestas».
Alto consumo
De acuerdo a lo dialogado días atrás con el Ing. Agr. Álvaro Roel de INIA; el consumo de agua en esta zona es un 13% superior a lo tradicional para un año «La Niña», por lo que consultamos al productor si existe la posibilidad de perder ese porcentaje de área. Guillermo O’brien, dijo que «normalmente hay volúmenes buffer en las represas o hay alternativas que no en todos los lados lo tienen, se arma un levante en un arroyo cerca u otra alternativa que logran achicar ese 13%». Sin embargo admitió que «sí hablamos de 3.500 hectáreas comprometidas en Artigas» esa área es superior a dicho porcentaje ya que en esta zafra hay sembradas unas 27.000 hectáreas entre Salto y Artigas.
El arrocero explicó que se habla de «3.500 hectáreas comprometidas de llegar a fin de ciclo con agua» y aclaró que «en el resto hay muchas hectáreas que han sido, entre comillas «no del todo bien regadas», producto de esta situación» por lo que también se podrían ver comprometidos los rendimientos en alguna chacra puntual.
O’brien indicó que «hace años que no se venía un verano tan intenso, en el norte conocemos está situación pero quizás con rachas de días más cortas, llevamos muchísimos días de una demanda extraordinaria». A pesar de ello remarcó que «en lo que es la historia, si uno mira en las estadísticas, quien logra más o menos un riego medianamente prolijo, son los años de mayor producción, o sea la luminosidad, la temperatura, están para expresar muy buenos rindes, pero van de la mano del agua».
Agregó que «las cosechas más tempranas en el norte arrancarían sobre el 10 de febrero, y ahí veremos que acontece».