sábado 24 de septiembre, 2022
  • 8 am

CARU establece veda de pesca comercial en horas nocturnas y fines de semana 24 horas

Para proteger el recurso íctico del río Uruguay, se estableció una veda para la pesca comercial, deportiva y artesanal en horario nocturno y también para la pesca comercial y artesanal durante las 24 horas de los días sábados y domingos hasta el 31 de diciembre. La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) dispuso la resolución que define nuevos alcances para la veda de pesca en el Río Uruguay; la cual ya comenzó a regir.
PROTECCIÓN DE LOS RECURSOS VIVOS
Estas decisiones en torno a la protección de los recursos vivos del río, se tomaron ante la continuidad del escenario de bajante sostenida en la totalidad de la Cuenca del Plata, la que se ha venido registrando en los años 2019 y 2020 y también 2021, y considerando que en la Cuenca del Río Uruguay particularmente se prevén condiciones deficitarias de precipitaciones pluviales para los próximos meses lo que indica una alta probabilidad de ocurrencia de la fase negativa de “La Niña” y que, por tanto, se continúen registrando niveles hidrométricos inferiores a los normales. Ambas situaciones, bajante sostenida y escasas precipitaciones, constituyen una amenaza potencial para las poblaciones de peces en general y para las especies de interés comercial y deportivo en particular. Esta resolución aplica a la jurisdicción de CARU, es decir, desde la desembocadura en el Río de la Plata hasta el kilómetro 498 donde finaliza la frontera entre Argentina y Uruguay.
NO RIGE PARA PESCA DE SUBSISTENCIA
Estas disposiciones no aplican a la pesca con fines de subsistencia y la de investigación, requiriéndose para este último supuesto, la previa autorización de CARU. Según explicaron los asesores de la Subcomisión de Pesca de CARU, avalados por informes científicos, señalaron que se cuenta con abundante evidencia en el sentido de que en situaciones de esta naturaleza (bajante sostenida y escasez de lluvias), la actividad reproductiva de los peces es baja. Ante la actual situación de disminución de los ambientes que favorezcan la reproducción, se prevé una merma en la sobrevivencia de los peces jóvenes. Esta situación de bajos ingresos de peces juveniles, durante dos o tres años de manera consecutiva, podría verse reflejada en la pesquería en los próximos dos o tres años.