miércoles 30 de noviembre, 2022
  • 8 am

Críe bien su perro

Armando Guglielmone
Adiestrador canino – Educador etólogo
Contacto – 098 539 682
Mucho se ha hablado y habla de la tenencia responsable, pero poco se hace o recomienda sobre una crianza responsable. ¿Cómo se logra criar a un perro de manera tal que se convierta en un adulto disfrutable y no en un problema? Veamos, en principio deberíamos tratar de que el cachorro que deseemos llegue a nosotros con un par de meses de vida y no 30 o 40 días como se acostumbra, esto es así ya que la impregnación de la madre y la camada comienza al nacer y se prolonga unos 3 meses. Aquí es cuando el perro empieza a aprender pautas de conducta natural que lo ayudaran a ser un perro más seguro. En esta etapa es cuando el perro fijará todo lo bueno, o malo, que conozca, entonces es cuando conviene que el dueño le de la oportunidad que vea otros congéneres, personas, vehículos, etc., para que el perro las acepte y luego no le provoque inseguridad o miedo. A mayor información visual, auditiva y olfativa que les proporcionemos mejor será, recuerde, todo lo bueno y lo malo que el perro fije hasta los 3 meses puede ser difícil de modificar.
Ya con la entrada del cachorro a la casa debería empezar su educación hogareña, deje un lugar para comer y horas fijas en lo posible, luego de comer llévelo al lugar que oficiará de baño y use una palabra que al perro le permita al hacer sus necesidades asociarla a la acción, con el tiempo el perro sabrá que indica la palabra elegida.
Cuando la vacunación lo permita, sáquelo a pasear, acostúmbrelo tempranamente al collar y la correa, al principio puede dejársela puesta en la casa para que se acostumbre a que eso que cuelga de su cuello no le causa daño al caminar, en un lugar seguro suéltelo para que se acostumbre a seguirlo y cree dependencia jerárquica, use su nombre para llamarlo y felicítelo cada vez que acuda. Si lo tiene que corregir no dude en hacerlo, pero el castigo debe ser mínimo, si el perro le toma miedo se tornará inseguro junto a usted y en vez de un amigo que lo respeta usted tendrá un esclavo que le teme. Use la empatía, de esa manera evitará seguramente ser injusto. Si el perro demuestra temor por algo que no debería (por ejemplo una bolsa de basura en la vereda) no lo contenga, haga que conozca el objeto para que mediante experiencia aprenda a no temerle, si se muestra agresivo de pequeño con sus congéneres corríjalo, procure que tenga contacto con perros amistosos para que aprenda con estos a relacionarse de manera correcta. Si se muestra agresivo con las personas no lo deje, la utilidad como perro de protección, si ese es su interés, no dependerá necesariamente de esto, sino del temperamento y carácter del mismo. Es más, sea de compañía o protección, socialice a su perro lo más que pueda, acostúmbrelo a andar entre la gente y el tráfico, esto lo tornará un perro seguro y resolutivo. Los perros poco socializados debido a su inseguridad no la tienen muy en claro en cuanto a que hacer, muchos entran en pánico y si se sueltan de la correa apróntese a correr, seguro que lo va a necesitar para atraparlo, suponiendo que no termine ocasionando un accidente en el menor de los casos.
Un tema aparte es el perro de defensa, si está bien enseñado como tal será el mismo perro educado de siempre entre las personas, actuando solamente ante una orden de su guía o ante una eventual agresión, ahora si este fue educado haciéndole ver que todo el mundo es malo, cuidado, estos perros muerden debido justamente a su inseguridad, son los que generalmente ocasionan accidentes. Por eso sus guías normalmente los llevan con la correa tensa y los mantienen no cerca de la gente, si se fija en muchos perros de uso policial verá que es casi una constante, al menos en nuestro medio.
Y por último, y tal vez más importante, provéale a su perro de juego, use una pelota o un mordillo para que este desde pequeño fortalezca su instinto de caza, esto lo motivará en su aprendizaje ya que usando el juego como motivador, obtendremos un perro estimulado para aprender y obedecer alegremente. Eso sí, trate de que sea interactivo, es decir, en los momentos que pueda juegue usted con su perro, de esa manera asociará su presencia con algo agradable, luego de terminado el juego, llévese el juguete, para que sea más fuerte la asociación dueño-juego para el perro, y procure que las sesiones no sean muy largas, si lo cansamos podemos hacer que luego rechace el juego por agotamiento o sazación de recompensa.
Espero que estos consejos contribuyan a la mejor convivencia con su perro, es verdad que también hay ejemplares con patologías psíquicas pero con estos es necesario la orientación personal, desde ya a las órdenes.