lunes 26 de febrero, 2024
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Salto Grande mantiene elevada producción energética en base a caudales

La obra de Salto Grande es un aprovechamiento múltiple, ya que durante años ha servido para proveer agua para usos domésticos, unir carreteras y vías ferroviarias de ambas orillas, aprovechar la fuerza del río Uruguay para generar electricidad, entre otros. La construcción del dique que buscaba una altura de caída de 26 metros para potenciar las turbinas, ya que a mayor altura mayor potencia. Catorce turbinas Kaplan, de 8 metros de diámetro cada una en total, aprovechan el abundante caudal del río para generar hasta 600,000 litros de agua por segundo. Dos salas de máquinas albergan generadores y turbinas, controlados por distribuidores estratégicos. La potencia obtenida depende del caudal y la altura de caída, regulados por un sistema de aletas.
ALTA PRODUCCIÓN
Para construir la represa se utilizaron 1.500.000 m³ de hormigón: tanto como para construir 1000 edificios de 30 pisos. Cada turbogenerador pesa 2400 toneladas: tanto como 2400 autos medianos. Cabe resaltar que con 1.890 megawatts a Salto Grande le alcanza como para abastecer las necesidades de electricidad de 5 millones de habitantes. La vida moderna depende en gran medida de la electricidad, presente en industrias, alumbrado, transporte y actividades diarias. Generadores transforman la energía del movimiento del agua en electricidad, llevando este recurso a grandes distancias mediante líneas de transmisión. Salto Grande, más que una represa, es una historia de ingeniería, y una alianza binacional que ilumina el pasado y futuro de Argentina como Uruguay.