lunes 4 de marzo, 2024
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Carrera de vapores en 1865 (sexta edición)

Por Cary de los Santos Guibert.
ALMUERZO Y PRESTACIONES
DEL NUEVO BUQUE
Al otro día de la llegada del vapor paquete “Río Paraná” al Puerto de Montevideo, su agente y capitán ofrecieron un «almuerzo a bordo» a la sociedad capitalina. Sobre el suceso “El Siglo” publicaba en sus páginas:
“VAPOR «RIO PARANÁ»
“Fuimos obsequiados por el Sr. Scotti consignatario de dicho vapor, y por el Sr. Siches su capitán, á un esplendido almuerzo que tuvo lugar el Domingo. Excusamos hacer el elogio del excelente trato con que fueron obsequiados los convidados que asistieron, entre los cuales figuraban algunas de nuestras bellas elegantes que como dedicadas flores, matizaban aquellas mesas donde reinaba la abundancia y el buen gusto. Este paseo nos proporcionó el placer de visitar detenidamente el nuevo vapor, que sin disputa puede considerarse como el mejor y el más cómodo de los que hacen la carrera de nuestros ríos, pudiendo alojar en sus respectivos camarotes más de 200 personas. Tiene además salones especiales de recreo, y en uno de los cuales hay un magnifico piano, para las personas que no quieren permanecer en la cámara y prefieran pasar la noche en sociedad. Todo esto unido á la rapidez de su marcha que llega hasta diez y ocho millas por hora y el excelente trato que recibe a bordo, hacen que lo recomendemos al público en la seguridad de que cualquiera que lo visite, ha de preferirlo á los mejores vapores de la carrera. Como fondea tan próximo al muelle, la visita es sumamente fácil y su capitán desea que el público juzgue personalmente, de las ventajas que pueda ofrecerles. F. Ferreira y Artigas”.
Pero la alegría del almuerzo no duró mucho, cuando menos se lo esperaba el capitán, se produjo un choque entre los vapores “La Porteña” y el “Río Paraná”. El siniestro se produjo el día viernes 22 de diciembre de 1865, en horas de la noche, en el denominado – Banco Chico – a cuarenta y cinco millas del Puerto del Rosario: “…Allí quedó fondeado el «Rio Paraná», de donde lo fue a buscar el vapor de guerra brasilero «Recibe» que generosamente se prestó a desempeñar ese servicio. Felizmente no ha ocurrido desgracia alguna habiendo sufrido «El Rio Paraná» algunas averías.” Por suerte las averías en el casco no fueron mayores, ingresando días después al “Tigre”, para ser reparado y pronto poder regresar a su carrera habitual.
INCENDIO EN EL “CHACABUCO”
Los siniestros eran relativamente frecuentes y las varaduras se producían fundamentalmente por las bajantes de las aguas de los ríos, aunque en algunas ocasiones por mala maniobra, desconocimiento de los pasos o falta de prácticos, choques entre vapores, explosiones de calderas, etc. A principios de diciembre de 1865, el vapor “Chacabuco”, con las calderas secas, sin agua y con un fuego vivo navegaba a toda fuerza frente a Obligado, incendiándose y por milagro no sucedió una tragedia mayor; el diario montevideano “El Siglo” en su columna de – Exterior – publicaba el siniestro:
“Vapor «Chacabuco»
Fondeado frente á Obligado Diciembre 9 de 1865. Navegando aguas arriba frente á Obligado á ¾ de fuerza, habían estado las calderas completamente secas y con un fuego terrible, y no se supo hasta que el buque empezó a temblar y se incendió toda la cubierta por abajo. Eso no fue nada, si no las calderas que en parte se han derretido completamente: todos están sin saber cómo es que el buque no ha volado con semejante suceso. Tenemos más de 15 días de compostura. La tropa se desembarco hoy y vá á marchar por tierra para San Nicolás”.
GRAN BAJANTE EN EL PARANÁ Y EL URUGUAY
A mediados de diciembre de 1865, algunos diarios informaban de la notable baja de las aguas del río Paraná, y que apenas daba paso para algunos buques de regular calado. Se comentaba, que en el trayecto comprendido entre Corrientes y Rosario, había por lo menos once buques de transporte fluvial y de guerra, que habían quedado varados por la baja profundidad y falta de agua. Por un pasajero llegado en un buque a vapor desde la Paz a Montevideo, tres días después se supo de algunos vapores que continuaban varados aguas arriba en el Río Paraná: vapor “Cisne”, frente a la Esquina; vapor “Emperatriz”, en la Boca de San Juan; vapor “Emperador”, en la Boca de San Juan; vapor “Princesa de Joinville”, frente a la Paz; vapor “Princesa Leopoldina”, frente a la Paz; vapor “San Miguel”, en Hernandarias; vapor “Isabel”, en Hernandarias; vapores “Río Apa” y “Hércules”, en Antonio Tomás. El Río Uruguay, no escapa a la situación de falta de agua, y el “Paso Corralito” antes de llegar al Salto Oriental, estaba convertido en una verdadera trampa. El diario montevideano “El Siglo”, sobre la varadura del buque de guerra brasilero “Araguahy”, decía: “Esta cañonera de la escuadra brasilera, navegando aguas abajo para ir á incorporarse á los demás buques de guerra en el Paraná, varó en los corralitos cerca del Salto.
Hasta la última hora, la Araguahy no había podido zafar, aunque la tripulación había trabajado día y noche, sin alivio, y hecho esfuerzos extraordinarios para conseguir este resultado. Sin embargo, tenemos entendido que el buque aunque bien varado, no corre ningún peligro; que no se perderá, ni siquiera sufrirá, siendo solo de cuestión de tiempo el ponerse otra vez á flote.”
Finalizará en la próxima edición dominical.