martes 16 de julio, 2024
  • 8 am

Se advierte por las enfermedades más comunes que aparecen por el frío intenso y consejos para evitarlas

La exposición a bajas temperaturas puede desencadenar el agravamiento de determinadas patologías preexistentes. El Ministerio de Salud Pública advierte como los distintos factores climáticos como el frío ejerce una notable influencia en los síntomas de algunas enfermedades, afectando diferentes sistemas del organismo. Enfermedades cardiovasculares y reumáticas, afecciones de la piel, alergias y asma son algunas de las patologías que pueden verse afectadas y agravadas por la exposición a bajas temperaturas.
ENFERMEDADES
CARDIOVASCULARES
El clima frío activa el sistema simpático nervioso y aumenta la secreción de ciertas hormonas que provocan un cambio en la composición sanguínea de nuestro cuerpo. Esto aumenta la presión arterial, el colesterol y el fibrinógeno en sangre (una proteína responsable de la formación de coágulos).
ENFERMEDADES
REUMÁTICAS
Durante el invierno, el frío, incide en la percepción del dolor (artrosis u osteoporosis, por ejemplo) al provocar que los músculos y articulaciones estén más contraídos y entumecidos. Muchos pacientes con artrosis de columna cervical y lumbar o de caderas o rodillas, e incluso en manos, presentan aumento significativo del dolor ante las bajas temperaturas. Es muy importante, que estos pacientes puedan prevenir la exposición al frío. Muchas veces, se vuelve necesario incrementar, de manera estacional, el tratamiento analgésico.
AFECCIONES DE LA PIEL
Las bajas temperaturas pueden provocar deshidratación, descamación, enrojecimiento y/o picazón en la piel, agravando enfermedades como la psoriasis o rosácea, entre otras. La rosácea es una patología muy frecuente en esta época y puede afectar mejillas, frente, nariz y barbilla. Es una afección crónica facial común de la piel en adultos y a menudo se la confunde con acné.
DIABETES
La diabetes tipo I se diagnostica más a menudo en invierno que en verano. En quienes sufren la enfermedad, los niveles de glucosa aumentan en los meses más fríos, independientemente de la dieta. Esto es así ya que nuestro cuerpo, con el objetivo de mantener una temperatura corporal más elevada, aumenta los niveles de producción de glucosa en sangre.
ASMA
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica que compromete la vía respiratoria. El aire frío y seco, característico del invierno, es un desencadenante común que puede causar ataques muy fuertes a las personas que sufren esta afección. Las vías respiratorias están recubiertas con una fina capa de fluido. Al inhalar aire seco, ese fluido se evapora más rápido de lo que se reemplaza. Las vías respiratorias secas se irritan y se inflaman, lo cual empeora los síntomas del asma. Algunas recomendaciones para pacientes con asma en este invierno: A su vez, es importante que los pacientes con afecciones pulmonares crónicas, se vacunen anualmente contra la gripe, neumonía, evitando enfermedades respiratorias como bronquitis aguda, neumonías, etc.