
Por Andrés Torterola
Familias que residen en el asentamiento “Puente Blanco” se reunieron con ediles de la Junta Departamental para expresar su preocupación por la grave problemática del tránsito en la zona. Señalaron que la circulación vehicular representa un riesgo constante para los habitantes, especialmente para los niños que suelen jugar en la calle.
SINIESTROS FATALES
El asentamiento está ubicado sobre el arroyo Ceibal. Allí está la Avenida Reyles que se ha convertido en una vía de acceso a la ciudad para ómnibus y otros vehículos de gran porte. Esta situación ha provocado accidentes, algunos con consecuencias fatales, lo que genera un profundo temor entre los residentes. Ante este panorama, los vecinos solicitaron la instalación urgente de reductores de velocidad, así como la implementación de medidas que contribuyan a mejorar la seguridad vial en el área. Su pedido se fundamenta en la necesidad de prevenir más accidentes y garantizar la tranquilidad de quienes viven en el lugar.
PELIGRO CONSTANTE
Los vecinos manifestaron su preocupación por la alta velocidad a la que circulan los vehículos en la zona, una situación que puede comprobarse fácilmente a cualquier hora del día. Advirtieron que esta problemática representa un peligro constante para quienes residen en el asentamiento, especialmente para los niños y adultos mayores. Según relataron, la falta de controles y la ausencia de medidas de seguridad vial han convertido la zona en un punto crítico en materia de tránsito, muchos conductores no reducen la velocidad al atravesar el área, a pesar de que se trata de una zona habitada, lo que incrementa el riesgo de siniestros. Ante esta realidad, los vecinos reiteraron la necesidad urgente de adoptar medidas concretas, como la instalación de reductores de velocidad y señalización adecuada, además de un mayor control por parte de las autoridades. Su pedido no solo busca prevenir accidentes, sino también proteger la vida de las familias que habitan en el lugar.
INSTALACIÓN DE LOMADAS
El edil Enzo Molina fue uno de los curules que estuvo presente en la reunión con vecinos y explicó que es necesario la colocación de reductores antes del ingreso al puente, del estilo de las “lomadas” dijo que es una solución de rápida acción, económica y depende de la voluntad de los jerarcas de la intendencia. Cabe destacar que esta es la tercera vez en el último mes que CAMBIO hace público reclamos de vecinos por irregularidades y problemas vinculados al tránsito en distintos puntos de la ciudad. Esta reiteración de denuncias es una muestra clara de que la situación vial en Salto atraviesa serias dificultades y que, no se han implementado soluciones efectivas para revertir el problema. Los residentes del asentamiento “Puente Blanco” consideran que el aumento del tráfico, sumado a la escasez de controles y a la ausencia de infraestructura adecuada, ha generado un escenario de alto riesgo para peatones y conductores.