En un paso decisivo hacia la modernización de sus servicios críticos, el Hospital Regional Salto (HRS) anunció la incorporación de un nuevo bisturí eléctrico de última generación. Este equipamiento no es solo una adición al inventario, sino una pieza fundamental que redefine los estándares de seguridad y eficiencia dentro de su block quirúrgico. La llegada de este dispositivo representa un salto cualitativo en la capacidad operativa del centro asistencial. En la práctica médica moderna, el bisturí eléctrico es una herramienta indispensable que permite realizar cortes precisos y, simultáneamente, la cauterización de tejidos, lo que reduce significativamente el sangrado intraoperatorio y los tiempos de recuperación del paciente.
FORTALECIMIENTO INTEGRAL
Desde la dirección del nosocomio se destacó que esta adquisición se enmarca en un plan continuo de actualización tecnológica. El nuevo equipo se suma a una serie de mejoras recientes en el mobiliario y aparatología médica, consolidando un entorno de trabajo más robusto para los especialistas y, sobre todo, más seguro para los usuarios del sistema público de salud. «Esta incorporación no solo facilita la labor del equipo de cirujanos y enfermería, sino que garantiza procedimientos más limpios y con menores riesgos de complicaciones posoperatorias», señalaron fuentes del hospital.
ALIANZA ESTRATÉGICA
La concreción de esta mejora fue posible gracias a la colaboración de la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande. La donación del organismo binacional fue recibida con especial gratitud por las autoridades sanitarias, quienes subrayaron la importancia de la responsabilidad social empresarial y el trabajo interinstitucional para elevar la calidad de la atención pública en la región. Con esta nueva herramienta, el Hospital Regional Salto refuerza su posición como referente asistencial en el norte del país, asegurando que sus equipos de salud cuenten con los recursos necesarios para enfrentar cirugías de diversa complejidad con la mayor solvencia técnica.