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Vapear no es un juego: cuando una moda pone en riesgo la salud

Colegio Médico Regional Norte

En los últimos años, el vapeo se ha instalado fundamentalmente entre los adolescentes como una práctica aparentemente inofensiva. Dispositivos de colores, sabores frutales, aromas agradables y una fuerte presencia en las redes sociales han contribuido a construir una imagen de modernidad y seguridad. Pero, detrás de esta tendencia existe una preocupación creciente: sus consecuencias sobre la salud, especialmente durante una etapa fundamental del desarrollo humano.

¿QUÉ ESTAMOS INHALANDO REALMENTE?

Los cigarrillos electrónicos, conocidos como vapeadores, son dispositivos que calientan un líquido y generan un aerosol que se inhala. Contrariamente a lo que muchas personas creen, no producen simplemente vapor de agua. Este aerosol puede contener nicotina, partículas ultrafinas, metales pesados y sustancias químicas potencialmente tóxicas. Incluso los productos comercializados como libres de nicotina no necesariamente están exentos de riesgos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que estos dispositivos no son inocuos y que sus efectos a largo plazo todavía no se conocen completamente.

ETAPA ESPECIALMENTE VULNERABLE

Desde el punto de vista médico, uno de los principales motivos de preocupación es la exposición del cerebro adolescente a la nicotina. El cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años. Durante este período se consolidan funciones relacionadas con la memoria, el aprendizaje, la atención, las emociones y el control de los impulsos. La nicotina es una sustancia altamente adictiva que puede interferir con estos procesos. Además, la dependencia puede instalarse rápidamente, incluso antes de que exista un consumo diario.

Lo que comienza como una experiencia por curiosidad, presión del grupo o deseo de pertenecer puede transformarse en una necesidad difícil de controlar. La verdadera libertad no consiste en probar todo, sino en poder decidir sin depender de una sustancia.

CONSECUENCIAS DEL VAPEO

La evidencia científica relaciona el vapeo con efectos perjudiciales sobre diferentes sistemas del organismo. A nivel respiratorio, puede provocar irritación de las vías aéreas, tos y síntomas bronquiales, además de asociarse con problemas respiratorios.

En el sistema cardiovascular, la nicotina puede aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, generando efectos que merecen especial atención.

También debemos considerar la dependencia, las alteraciones del sueño y las dificultades de concentración que pueden acompañar al consumo de nicotina y a su abstinencia.

Aunque algunos cigarrillos electrónicos pueden exponer a menos sustancias tóxicas que el cigarrillo convencional, esto no significa que sean seguros, especialmente para quienes nunca fumaron.

¿Y EN URUGUAY COMO ESTAMOS?

Nuestro país no es ajeno a este fenómeno.

Según datos preliminares de la Tercera Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, difundidos por el Ministerio de Salud Pública en 2026, el 10,9 % de los adolescentes uruguayos de entre 13 y 15 años utiliza actualmente cigarrillos electrónicos.

Además, aproximadamente uno de cada tres manifestó haberlos probado alguna vez.

Estas cifras constituyen una señal de alerta y nos obligan a fortalecer las estrategias de prevención, tanto desde los servicios de salud como desde las familias y los centros educativos.

INFORMAR ES PREVENIR

La prevención no debería construirse únicamente desde la prohibición o el miedo. Los adolescentes necesitan información confiable, espacios de diálogo y adultos dispuestos a escuchar sin descalificar. Desde los servicios de salud tenemos la responsabilidad de preguntar sobre el vapeo durante las consultas, identificar situaciones de riesgo y ofrecer orientación temprana.