Agentes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) concretaron un contundente procedimiento en el Paso Internacional del Puente Salto Grande, que une a la ciudad argentina de Concordia con Salto. Durante una inspección de rutina en el sector de control fronterizo, las autoridades aduaneras lograron incautar un cargamento de 15.000 relojes inteligentes que presentaban irregularidades relacionadas con un presunto fraude marcario y violación de la propiedad intelectual.
VALORACION DE LA MERCADERIA
De acuerdo con las estimaciones oficiales brindadas por el organismo fiscal, el valor de mercado en plaza de los dispositivos secuestrados asciende a 450 millones de pesos argentinos. Esta cifra representa un impacto económico equivalente a unos 15,7 millones de pesos uruguayos o un aproximado de 380 mil dólares americanos, considerando las tasas de cambio de la región. El millonario decomiso marca uno de los procedimientos de mayor volumen en insumos tecnológicos detectados en este punto limítrofe en los últimos meses.
DESPLIEGUE OPERATIVO
La interceptación de la carga demandó un abordaje interdisciplinario por parte de distintas dependencias especializadas del organismo. En la zona de control trabajaron de manera coordinada inspectores de la Aduana de Concordia junto a la Sección Procedimientos Regionales, la División Prohibiciones y Fraude Marcario, y efectivos de la Sección Brigada de Fondeo. La labor en el terreno fue respaldada institucionalmente por la labor conjunta de la Subdirección General de Operaciones Aduaneras del Interior y la Subdirección General de Control Aduanero, estructuras que coordinan la estrategia de prevención del contrabando y la falsificación en las vías de ingreso y salida del país vecindario.
PROTECCION DE MERCADOS
Desde la conducción de la entidad estatal resaltaron que esta clase de operativos responde a un plan integral de fiscalización intensiva en los pasos fronterizos estratégicos. Las acciones no solo apuntan a reprimir la evasión tributaria y el tráfico de mercadería no declarada de origen extranjero, sino también a proteger a los consumidores frente a productos que infringen los derechos de marcas registradas y ponen en riesgo el comercio legal.