domingo 4 de diciembre, 2022
  • 8 am

CLU postergó el cierre de la zafra lanera 2019/2020

El gerente de Central Lanera Uruguaya (CLU), Diego Saavedra, dialogó con CAMBIO sobre la situación que atraviesa la industria lanera uruguaya en la actualidad y confirmó que la empresa de los productores ha definido postergar el cierre de zafra de la cooperativa debido al bajo nivel de comercialización de lana en el exterior. Recordemos que en este momento las cuatro industrias laneras del país, incluyendo la cooperativa, se encuentran sin actividad en sus plantas debido a la situación generada por el covid-19, a nivel mundial.
Saavedra recordó que esta situación actual de la industria comienza en mayo del año pasado, cuando dio inicio a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la cual luego se fue agravando con la situación del covid-19. En el caso de esta pandemia a nivel mundial, se observan dos casos muy claros, uno determinado por el párate de actividades en China y el segundo a nivel de Europa y el mundo, donde a pesar de la recuperación que está comenzando a mostrar el gigante asiático se encuentra sin demanda desde mercados minoristas de Europa y Estados Unidos.
«Diría que es mucho peor esta segunda etapa, porque ahora no se cierran prácticamente negocios» dijo Saavedra. El profesional estimó que esta etapa «probablemente sea más corta», sin embargo indicó que las grandes dudas permanecen al no saber «cuando va a terminar y cuáles van a ser los nuevos niveles de precios que va a tener la lana para una corriente fluida de negocios».
El gerente de CLU señaló que «hace muchos meses que no hay una corriente fluida de negocios y eso ha impactado en el porcentaje de lana vendido por los productores. En el caso de Central Lanera también estamos en un porcentaje de la lana vendida muy bajo». Esto ha llevado a que el Consejo Directivo de la cooperativa hubiera tomado la decisión de «postergar el cierre de la zafra», que es donde la empresa realiza la liquidación de la lana consignada.
La decisión ha sido adoptada ante un «porcentaje tan bajo vendido y con una incertidumbre tan grande del mercado», para Saavedra «no era razonable, ni prudente, ni aconsejable, estar realizando el cierre de zafra porque hacerlo significa pagar el 100% de las lanas, es decir ponerle precios a aquellas lanas que no se vendieron y eso en el medio de la tormenta realmente es muy, muy difícil y no es aconsejable».
El profesional dijo «tenemos que pensar como una empresa de productores y para los productores. Tenemos que conservar la fortaleza de la Central y de la herramienta», por lo que resalto la decisión adoptada por el consejo directivo, que también son productores, «de decir: señores vamos a esperar un poco hasta que aclare».
Teniendo en cuenta que la mayor parte de los productores remitentes a la cooperativa, son pequeños y medianos, donde muchos de los mismos planifican sus estructuras de costos en base a los ingresos en cada época del año, y la liquidación de la cooperativa en este momento es necesaria, consultamos al gerente de la cooperativa sobre posibles incentivos a los remitentes.
Saavedra dijo que «hay dos tipos de apoyos, por un lado hay un grupo muy importante de productores que no retiraron sus adelantos o lo hicieron parcialmente, o sea que tienen adelantos por cobrar, a esos productores lo que le estamos diciendo es señores cuando ustedes lo necesiten no es más que levantar el teléfono y está el adelanto».
En este caso explicó que quienes no han retirado sus adelantos, debido al sistema de la cooperativa, han generado intereses a su favor. Además recordó que debido a los buenos valores de los vacunos en gran parte de la zafra, «hubo muchos productores que optaron por no sacar los adelantos y tenerlos ahí como reservas y generando intereses, a esos productores les estamos diciendo señores el adelanto es suyo cuando usted lo desee».
Por otra parte la cooperativa ha lanzado a principios de marzo el Operativo Ovinos 2020, que también ha disponibilizado adelantos a los remitentes. «Hay muchos productores que de alguna forma han inscripto sus corderos y se hacen de dinero para ir financiando el capital de trabajo ya sea para la implantación de pasturas, las raciones en la propia Calsal, o los gastos generales del establecimiento y mantenimiento».