Jueves 9 de julio, 2020
  • 8 am

Algunos clubes se resisten a no jugar la Copa de la “A” este año pero la mayoría se opone tajantemente

El presidente de la Organización del Fútbol del Interior (OFI), Mario Cheppi, dijo en abril que la Copa de Clubes, tanto en la Divisional ‘A’ como en la ‘B’, este año no tenía lugar, que no se iba a jugar. A partir de ese momento algunas instituciones se resistieron a este desenlace y han buscado alternativas para poder llevarla a cabo. Esta semana el club Porongos de Flores presentó tres posibles formatos para jugar en la ‘A’, con los cuales el fútbol iría desde setiembre a octubre o noviembre, dependiendo de cual sea el elegido.
La Divisional A tiene un grupo de Whatsapp en el que han estado al tanto de las opciones. Allí, la mayoría de las instituciones, entre las que están Universitario y Ferro Carril, se ha mostrado en la posición contraria a la de los trinitarios. Motivos económicos, de reducido calendario y de falta de condiciones económicas y de protocolo sanitario fueron esgrimidos por la mayoría para catalogar de imposible la disputa de la Copa este año.
En primer término, aunque se maneja que en agosto se reanudarían los entrenamientos y en setiembre el fútbol oficial, no se puede asegurar que esto se va a concretar, teniendo en cuenta que el fútbol del interior no cuenta siquiera con un protocolo sanitario propio.
El documento de la AUF que se iba a acompañar no es adecuado para el interior. Se analiza que el fútbol amateur es más acompasable al que presentó a las autoridades gubernamentales la Liga Universitaria y con ese ejemplo se iría avanzando.
Por ejemplo, hay que recordar que hay 21.000 futbolistas afiliados en la OFI y cada test para determinar la presencia de coronavirus cuesta 64 dólares, lo que genera la automática negativa de neutrales y clubes. A eso hay que sumar que todavía deben disputarse las fases finales de la Copa de Selecciones, que son prioridad y serían seis fechas más en el mismo momento.
Todo eso sin contar el aspecto económico del certamen, los traslados, la falta de negociación por ingresos por la televisación, la ausencia de sponsors por la misma crisis que ha generado la pandemia y el riesgo de sufrir contagios y no contar con marcos jurídicos que eximan de responsabilidad a las instituciones.
En definitiva, todo apunta a que lo que pretenden Porongos y que apoyó algún club más de la Divisional A no será avalado y no habrá Copa 2020.