Jueves 9 de julio, 2020
  • 8 am

Claves del enfrentamiento al Covid-19

Gustavo Chiriff
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Gustavo Chiriff

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Téc. Univ. Gustavo Chiriff
1001/ Frente Amplio
A nivel internacional se habla mucho sobre el éxito de Uruguay en el enfrentamiento al COVID-19, donde la tasa de reproducción del virus se sitúa en 0,74 según el modelo elaborado por el matemático Ernesto Mordecki, cuando en China a igual periodo que Uruguay era de 2,5. Explicar este proceso solo por las medidas que esta llevando el gobierno, en donde la población a contribuido, al inicio, en gran medida a través de una especie de cuarentena voluntaria, no se estaría viendo realmente la dimensión real de como las políticas públicas, sobre todo en Salud Publica de los últimos quince años, contribuyeron a que se estuviera preparado frente a esta pandemia.
En Uruguay, previo a la reforma sanitaria se destinaba un 8,2 % del PIB, mientras que ya en 2018 se ubicó en el 9,5 %, de los cuales el 6,8 % son dineros públicos, indicador reconocido por la Organización Mundial de la Salud, que recomienda un mínimo del 6 %. Comparando el gasto en 2016 el gasto público en salud en Uruguay fue 6,6 %, en Argentina del 5,6 %, en Brasil del 3,9 % y en Paraguay del 4,1 %. Previo a la reforma el aporte público era solo del 4 % y el resto era privado, es decir, que la gente debía pagar de su bolsillo la cuota fija o los recursos que no daba el sistema, tampoco se daba ningún medicamento de alto precio, por lo que se incorporó el vademécum en el Plan Integral de Atención a la Salud (PIAS), con prestaciones obligatorias, más medicamento y procedimientos, con mayor accesibilidad. En ese contexto, se logró que cualquier habitante de Uruguay, si necesita atención inmediata, aunque no sea de emergencia porque no esté en riesgo su vida, la reciba de un prestador integrante del Sistema Nacional Integrado de Salud. Eso se logró con la promulgación de la Ley de Urgencia y Emergencia.
Desde el 2005 el incremento de los recursos asignados a la cobertura del Sistema Nacional Integrado de Salud, se multiplicaron por cinco en términos reales. Este aumento deriva de la expansión del número de personas con cobertura del sistema, 2,5 millones de beneficiarios en diciembre de 2018, que es financiado a través del Fonasa.
En políticas de desarrollo social, el gasto público social de Uruguay aumentó un 136 % en términos reales entre 2005 y fines de 2018, con un incremento en particular del 56 % en el período 2006-2010 y del 32 % de 2011 a 2015. El 50,7 % de ese rubro se destinó el año pasado a seguridad y asistencia social, lo cual incluye las jubilaciones y pensiones.
La universalización del acceso a herramientas informáticas en la educación permitió que miles de estudiantes pudieran continuar de forma virtual sus clases, asistidos por los docentes y los centros educativos.
Sin dudas, que de no haber sido por todos estos avances que se dieron en políticas sociales durante estos 15 años, la realidad hubiera sido otra, el enfrentamiento a la pandemia no se podría haber llevado a cabo con la efectividad con que hasta ahora se realiza.
El legado del Frente Amplio en estos aspectos contribuyo a ser parte de este éxito.