domingo 4 de diciembre, 2022
  • 8 am

Los trabajadores del rubro fiestas y eventos se movilizarán solicitando protocolo y puesta en marcha del sector

Por Karina De Mattos
CAMBIO dialogó con Martín Ferreira Pinto trabajador del rubro fiesta y eventos y uno de los voceros de esta movilización:
“Hace una semana más o menos se constituyó a través de un grupo de whatsapp una comisión de fiestas y eventos donde se reúne a toda la gente que está involucrada directa e indirectamente en la realización de fiestas. Esta comisión se organiza con el fin de tener una respuesta a lo que fue la presentación del protocolo que se realizó por parte del Centro Comercial e Industrial de Salto y fue autorizado por la Intendencia de Salto, y tuvo la negativa del Ministerio de Salud Pública, por su directora, la Dra. Rosa Blanco. Blanco lo que espera es un protocolo a nivel nacional para autorizar”.
¿Cuál es la situación que vive el sector fiestas y eventos?
“La espera lo único que hace es que la gente que integra este rubro que ya hace prácticamente cinco meses que no está trabajando, se pone nerviosa a la gente y esta situación cada vez se agudiza más. Si hay un protocolo que se realizó por parte del centro comercial, en el que se buscó tocar todos los puntos, buscar una forma de trabajo en los salones, fue aprobado, ni siquiera incluye baile, está basado en el protocolo que autoriza a los gastronómicos. Creemos que la situación de Salto no es la misma de Montevideo. Partimos de la base de que los salones, a diferencia de los centros comerciales, pubs, bailes, y las termas, tienen la particularidad de que cuando se realiza una fiesta privada, hay una lista de invitados, y se sabe quien entró, su nombre, el número de teléfono e inclusive se sabe con quién se sentó, y al no haber baile la gente va a estar sentada”.
¿Cuál es la medida que necesitan ver aprobada con mayor urgencia?
“Lo que buscamos es la reactivación de los salones porque a través de los mismos se pueden realizar, además de fiestas, eventos empresariales, charlas, lanzamientos de determinados productos, y si bien esto no reactiva a la totalidad del sector, sí por lo menos da señales de reactivación al catering, amplificación, fotógrafos, leñero, panaderías, decoradores, y a los salones mimos, o sea hay una gran parte que ya se comenzaría a reactivar. En principio lo que queremos con esta movilización es solicitar al gobierno mayor empatía con los trabajadores de este rubro y de todos los que hoy se ven afectados y no tienen una respuesta de cómo seguir. Hoy por ejemplo no tenemos una fecha de reapertura entonces no se pueden vender fiestas porque no se sabe cuando se va a reactivar. Sin embargo eventos como la Expo Prado y las elecciones ya están autorizados y mueven a muchísima gente de todos los departamentos. No están ni siquiera habilitados los puentes para que venga gente de otros países, o sea que son netamente fiestas locales”.
¿Qué acciones van a llevar adelante?
“Vemos que este es el único rubro al que no se le está dando respuesta, ya abrió el shopping, las termas, los centros comerciales, todos cumpliendo sus debido protocolo, hoy nosotros no tenemos ninguna autorización ni hay un protocolo que se autorice desde el gobierno y no tenemos salida. No le han dado importancia a un tema que acá en Salto emplea aproximadamente acá en Salto alrededor de cinco mil personas directa e indirectamente. La idea es realizar una concentración en `plaza Artigas el viernes 31 a las 19 horas, por supuesto que cumpliendo con las medidas sanitarias y cumpliendo con las normas de distanciamiento. La invitación está hecha a todo el rubro y a todos aquellos trabajadores de diferentes empresas que hoy se ven afectados y no encuentran una salida o respuestas. Esto no se hace con fines políticos, no le pedimos al gobierno ni subsidios ni que nos den plata, simplemente lo que queremos es volver a trabajar, tener una fecha de comienzo y un protocolo aprobado para trabajar. Porque lo único que origina esta situación es la realización de fiestas clandestinas donde no se cumplen protocolos, donde no hay un seguimiento ni un contralor. Eso hace que haya una competencia desleal para los que queremos hacer las cosas bien y beneficiando al que trabaja en la informalidad”.