Jueves 24 de septiembre, 2020
  • 8 am

El ómnibus que nos dejan

Gustavo Varela
Por

Gustavo Varela

64 opiniones

La semana pasada anunciamos luego de la confirmación oficial que los gemelos eran realmente conformados por un mismo ADN, que comenzaríamos a estudiar las números que surgían de la Rendición de Cuentas 2019.
Hoy vamos a analizar los números de los ómnibus de Salto, para lo cual vamos a presentar la siguiente tabla donde se muestran los números de los últimos dos períodos, y donde se aclara que el déficit de la empresa ómnibus se presenta al final en Dólares Americanos anuales, al tipo de cambio del año. El período actual consta de 4 años, en función de que está ajustado a la Rendición de Cuentas 2019, faltando 1 año más de gobierno.
La empresa de ómnibus de Salto en los últimos 9 años ha soportado pérdidas por casi U$S.23.000.000, que los defensores de Horrible y Espantoso van a salir rápidamente a decir que es inversión social, para intentar disimular la desidia con que han manejado a la empresa.

Han administrado la misma de forma demagógica, con un tufillo a populismo, a los solos efectos de jugar a ser los niños buenos, para que sean mirados como héroes por la población.
Podemos llegar a coincidir que hay que subsidiar el boleto a los efectos de tener un sistema de transporte barato para que los usuarios se trasladen de una manera económica, pero concomitantemente tenemos que establecer que no podemos seguir gastando en otras áreas de la Intendencia de la misma manera irresponsable como se lo ha hecho en los últimos 10 años, pues todo a la vez no es posible, o es posible únicamente con endeudamiento como lo han hecho durante estos años.
Los números de la Intendencia crujen a límites insospechables al día de hoy, por la política llevada a cabo en ambas administraciones, de tener sólo el objetivo de conservar el poder.
No deja de asombrar los números casi idénticos que tienen ambas administraciones, lo que reafirma la idea de los gemelos impresentables.-
Ha sido un bacanal el gasto de los últimos 10 años, pero no orientado a la solución de los problemas de la gente, sino que los mismos estuvieron dirigidos a satisfacer los apetitos políticos de los Intendentes y sus barras.
Hoy los ingresos por venta sólo de boletos, significa, cifra más o cifra menos, en $.55.000.000 por año. Supongamos que es por venta de boletos a $.10 cada boleto, lo que nos da que se venderían 5.500.000 por año, lo que por día, daría una venta de 15.100 boletos. Supongamos que los usuarios hacen un solo viaje de ida y otro de vuelta, nos daría que son 7.550 los mismos.
El déficit de la empresa asciende alrededor de U$S.3.500.000. Si dividimos el mismo entre los presuntos usuarios, nos daría que a cada usuario la Intendencia lo subsidia con U$S. 500 por año. Son números preocupantes.
Repito, se puede seguir pensando en subsidiar a los ómnibus de Salto, eso sí, si se sigue subsidiando también a las barras de amigos, a las campañas electorales de los jerarcas de turno, si seguimos gastando en cosas superfluas, estén seguros que seguiremos teniendo ómnibus sin combustibles, rotos, tirados por las calles de Salto, sin poder cumplir realmente con el cometido que tienen que tener.
No lo olvides, sólo un cambio real, puede hacer que estas situaciones se ordenen.