sábado 26 de noviembre, 2022
  • 8 am

Uruguay respondió a la ONU que la carne no es culpable de la emisión de gases de efecto invernadero

El pasado 30 de julio de 2020, la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) a través de su cuenta de Twitter en español llamó a la población con el hastatag «#ActúaAhora» a proteger el mundo y en su mensaje principal dijo «la industria de la carne es responsable de más emisiones de gases de efecto invernadero que las grandes compañías petroleras. La producción de carne contribuye al agotamiento de los recursos hídricos y a la deforestación».
Dicho Twitter generó muchísimo malestar en el mundo de la carne y se escucharon varias opiniones a nivel internacional que cuestionaron duramente a la ONU. En la jornada de ayer, Uruguay también alzó su voz respecto al tema con un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en el cual rechazan las manifestaciones publicadas por el organismo internacional en su cuenta oficial.
La posición del Uruguay sobre este asunto se comunicará a la Secretaría de las Naciones Unidas a través de los canales oficiales. En particular, en el entendimiento de que esta cuestión forma parte de un conjunto más amplio de postulados contemplados en campañas sociales respaldadas por la Organización, que condenan la producción y el consumo de carne, se considera oportuno formular ciertas aclaraciones sobre el fondo de este asunto.
«Las comparaciones simplistas y aisladas del impacto ambiental de las diferentes actividades sólo llevan a la confusión y parecen responder a movimientos activistas e intereses poco transparentes» dice el comunicado de gobierno. Este tipo de campañas, «no sustentadas en todos los elementos necesarios para su análisis», refuerzan según el Estado, los malentendidos y desvían el enfoque de las negociaciones pertinentes en esta materia, no contribuyendo al abordaje integral del asunto.
La producción de carne en Uruguay se caracteriza por una fuerte predominancia de las pasturas naturales, y por el pastoreo conjunto de bovinos y ovinos a cielo abierto, sin estabulación, ni antibióticos y esteroides, y en total armonía con el medio ambiente. El campo natural provee una serie de servicios ecosistémicos de primordial importancia para la sociedad, como producción de alimentos y fibras, regulación climática, almacenamiento de agua, retención de suelos, control de la erosión, mantenimiento de recursos genéticos y la biodiversidad, provisión de hábitat y ciclado de nutrientes, entre otros.
Las dotaciones de bovinos y ovinos se encuentra en consonancia con los aspectos que aseguran el bienestar animal, en un marco amigable con el ambiente, resguardando la biodiversidad de fauna y flora, aspectos que hacen a la condición de sistema de producción sustentable.
Las carnes son fuente de proteínas de alto valor biológico y micronutrientes que cumplen con importantes funciones como el hierro y el zinc, los cuales juegan un papel fundamental en etapas claves de la vida como el embarazo y la infancia y la adolescencia. «La evidencia científica señala y así lo expresa la Guía alimentaria para la población uruguaya (MSP 2016) que la alimentación basada en una gran variedad de alimentos naturales de origen vegetal —como verduras, frutas, porotos, lentejas y garbanzos, fideos, arroz o polenta— combinados con cantidades moderadas de alimentos naturales de origen animal —como huevos, leche y carnes— se asocia con un buen nivel de salud y bienestar, y una incidencia más baja de enfermedades» finaliza diciendo el comunicado.
A esto digamos además que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) conjuntamente con otras instituciones tanto a nivel nacional como internacional se encuentra trabajando en un proyecto para evaluar el impacto de la emisión de gases de efecto invernadero en la ganadería, tanto ovina como vacuna.
En este sentido se encuentra trabajando en la Estación Experimental La Magnolía, con el plante de merino fino, para el análisis de la liberación de gases de metano por parte del ovino. Por otra parte llegaron recientemente los equipos para la medición de gases también en el vacuno, que serán instalados en la Central de Pruebas de Kiyú conjutamente con la raza Hereford.
De acuerdo a información brindada por los investigadores de INIA, la información recabada a nivel nacional luego es comparada y evaluada a nivel internacional que se encuentran en el mismo proyecto.