Martes 29 de septiembre, 2020
  • 8 am

“Sigo siendo blanco, pero no voto partido, sino al mejor candidato y ese es Germán Coutinho”

Diario

Por Julio Aguirrezábal.
Es hijo del último intendente del Partido Nacional en Salto, Eduardo Minutti Migliaro. Blanco de cuna, sin embargo no se encasilla en el Partido Nacional y dice que opta por la persona que considera puede sacar Salto adelante. Eduardo Minutti Reyes, asegura que ese candidato es Germán Coutinho, con quien compartió la gestión en la pasada administración desde la Dirección de Obras. En un extenso diálogo, cuenta sus razones por las que desembarcó en la lista 30 del Partido Colorado.

-¿A pesar de apoyar a Coutinho, sigue siendo blanco?
-Soy blanco, no le quepa ninguna duda. De cuna blanca, todos los valores vienen de mi padre y de mi tío (Néstor Minutti). No me considero otra cosa.
-Es Blanco, pero germanista. ¿Cómo se explica eso?
-Si soy germanista. Lo que pasa que ser Blanco de corazón no significa, para mí, que tenga que dejar de apoyar a las personas que creo son buenas personas, que en su momento me dieron una mano, que los vi trabajar y tienen buen corazón y trabajan por la gente. Entonces, ¿por qué no acompañarlos? Cuando además esas personas vienen a invitarme diciéndome que valoran mi trabajo, que me quieren con ellos. Germán Coutinho fue un buen jefe para mí, los términos en los que hablamos cuando me invitó a trabajar fueron cumplidos hasta el último día -a pesar de todo-, además fue una persona muy solidaria, que estaba al lado de la gente ayudando al salteño que lo necesitaba.
Otra prueba que me identifica con el Partido Nacional es que nuestro logo de la lista 30 es celeste y blanco.
-A ver, considera que Germán Coutinho es mejor candidato, que es buena persona… ¿El candidato de su Partido Nacional no lo es?
-Yo no puedo saber si el candidato por el Partido Nacional es mejor o no, es una extraordinaria persona, de familia, una persona cuando es buena persona es así en todos sus aspectos y eso es fundamental. No estoy diciendo que sea mejor o peor, pero Germán Coutinho es el candidato que Salto necesita, porque realmente estuvo, conoce del tema, sé de su calidad humana, su vocación de servicio con el departamento de Salto y su gente. Se le fue la vida trabajando por eso, más allá de sus errores. Por lo tanto creo que el hecho de que eso pasara en un momento de su juventud, hizo, quizás, que en la ansiedad cometiera errores, hoy la experiencia lo va a ayudar. Más me gusta porque reconoció sus errores y tuvo la humildad de pedir disculpas; lo mejor de todo es cuando una persona tiene la necesidad de mejorar y corregir. Por eso lo acompaño.
-¿El Partido Nacional nunca lo llamó para trabajar?
-Cuando estábamos en la Intendencia, -yo como director de Obras, Carlos Albisu como director de Salud-, en alguna oportunidad tuvimos reuniones con Luis Lacalle Pou en sus comienzos. Yo estaba más abocado a mi trabajo como técnico y poco en la política. Después de ahí nadie me llamó, no lo esperaba tampoco, pero nadie del Partido Nacional me dijo que le gustaría contar conmigo en algo. Tampoco fui a ofrecerme, como tampoco lo hice con Germán, aclaro, él me invitó y luego busqué la opinión de mi familia, me importaba esa opinión, porque no era un paso fácil al venir de una familia blanca.
-Guillermo Minutti, su primo, recaló en el Frente Amplio, usted en el Partido Colorado, pero ambos son de cuna Blanca.
-No sé si Guillermo es Blanco o no, él siempre se manifestó por el Frente Amplio. Yo en cambio voté a Luis Lacalle Pou en octubre. Me gusta mucho el candidato y más si es de mi partido, pero voy más a la persona. Cuando Carlos Albisu y Carlos Silva deciden sumarse a Lacalle Pou yo no estuve muy de acuerdo, era más bien un blanco independiente, un wilsonista. Pero con el tiempo Lacalle Pou me llegó, tuvo una madurez increíble, es muy centrado en su discurso, y me gustan mucho las personas así.
-Viéndolo de afuera lo considero más técnico que político. Me gustaría saber qué heredó de su padre.
-No lo tengo muy claro. Siento que soy más diplomático que mi padre (se ríe). Sé perfectamente como era él, directo, muy particular, muy gracioso también. Un ser humano con muy poca diplomacia y creo que eso no lo ayudó muchas veces. Yo el respeto por la gente, esas ganas de servir en lo público y para el departamento, seguramente lo heredé de él. También las ganas de trabajar, la independencia de poder decidir lo que quiero ser, dónde quiero ir y cómo lo quiero hacer. Por ser blanco no me voy a alinear detrás de alguien que no me gusta, no es un tema de estrategia política, quizás Coutinho buscó lo suyo, pero la elección fue mía.
-¿Es un plus para usted, al momento de pedir el voto, no tener necesidad de estar en un cargo político por dinero?
-Sin dudas. Eso da libertad, pero muchas de esas cosas me las he ganado con mi trabajo y eso nada tiene que ver con Eduardo Minutti ni con nadie. Yo me forjé mi propio camino, soy arquitecto, productor rural, yo elegí serlo y lo hago con total vocación. De alguna manera me da libertad de decidir dónde quiero ir y con quiero estar. Cuando papá dijo que no iba a ser más candidato a intendente, me lo propusieron y yo no me veía en eso, fue una decisión mía, hoy mi decisión es otra. Germán me hizo una propuesta y evalué que tengo más de 25 años de trabajo en lo que siempre soñé y me gustó hacer. Ahora con la experiencia, actitud y mi propio nombre, lo que deseo es poder servir desde otro lugar y enfocarme en eso, no voy a hacerlo a media tinta.
-En un supuesto triunfo de Germán. ¿Su función va a ser nuevamente como director de obras?
-Nunca hablamos del tema…
-… Disculpe, pero no le creo. ¿Nunca hablaron de qué lugar puede ocupar en la intendencia?
-Él me dijo que se sintió muy bien con mi trabajo en el período anterior, que fue visible, que se notó y la forma en la que yo quería hacer las cosas se hicieron. Teníamos obras de impacto, inauguraciones, lugares bonitos, ayuda a un montón de gente. La intendencia era terrible en cuanto a solicitudes y demandas, había que estar atentos a necesidades urgentes que surgían. Se mejoraron muchas cosas dentro del dinero posible y hasta el momento que se pudo, se hicieron sin problema. En la medida que está muy conforme con ese trabajo, posiblemente piense que yo pueda volver a llevar la dirección de obras.
-¿Tomaría el cargo?
-Me encantó. Junto a un equipo técnico que yo formé, donde uno era colorado y otro frenteamplista, pero nuestro trabajo estaba en lo técnico, la política se la dejaba a Germán. Me sentí muy bien aportando cosas, ahora me parece interesante tener experiencia en el cargo, al asumir nuevamente ya no tendré que aprender, ya las conozco.
-Quien asuma la intendencia tendrá que trabajar con un déficit de casi 2000 millones de pesos.
-Posiblemente sí. Además esta prolongación de las elecciones, debido a la pandemia, todo eso está resultando más difícil.
-Quien asuma se encontrará con un déficit enorme, recaudación menor y se habla de un aporte menor por parte de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
-Sí, pero el otro día escuche a Falero, -Subsecretario de OPP- y quedé entusiasmado, porque no habló tanto de recortes, sino de una redistribución. Habló de hacer determinados recortes en unos subsidios que estaban haciendo, por ejemplo el alumbrado público, debido a la ineficiencia que tenía el país. El otro subsidio que también van a retirar es un fondo metropolitano, fue un subsidio que de golpe había creado el Frente Amplio en el gobierno anterior diciendo que Montevideo y Canelones debían tener un aumento de recursos, porque eran más grandes, incluso el propio Falero, que fue intendente de San José, dijo “nos dejaron afuera a nosotros”. Hablaron de que los Fondos de Desarrollo del Interior (FDI), -que es un dinero que les viene a todas las Intendencias y es importante para hacer obras-, iban a llevarla del 33.36 % al 40 %. Esa diferencia iba a ir para la tercera línea del Gobierno para atender los Municipios. Lo que tiene de bueno el FDI es que el dinero viene contraproyectos, es decir, se presenta el proyecto, lo aprueba el Congreso de Intendentes, lo estudian los técnicos de la OPP y después que lo aprueban hay que ejecutar. Cuando se ejecuta vienen los técnicos y si certifican pagan y sino no.

-De esa certificación que habla. ¿No los hace cargar con una mochila por el desastre de la Avenida Oribe?
-No, para nada. La Avenida Oribe no es ninguna mochila, obviamente que a mí me encantaría poder darle una clase didáctica de lo que era la Oribe.
-Hágalo, me encantaría, estoy para aprender.
-La Avenida Manuel Oribe no fue solo una carpeta asfáltica que falló -y que de hecho la Intendencia no la hizo, porque no tenía los medios-. La Oribe fue una iluminación nueva absolutamente, un pavimento de hormigón en todas las garitas de ómnibus, un proyecto ingenieril de drenajes de pluviales subterráneos, construcciones de cordón cuneta, veredas, defensas metálicas, semaforización y canteros centrales. De los 120 millones de pesos que costó esa obra, 70 millones fue lo que la Intendencia ejecutó y ahí están.
-La parte vial fue un desastre. ¿Lo reconoce?
-Sí, por supuesto. Quizás fue nuestra responsabilidad confiarnos en una empresa que dejó mucho que desear, pero cuando llamamos a licitación no teníamos de que agarrarnos para decirles que no.

“Con Coutinho había obras de impacto social y en esa línea pensamos seguir”

-Nombre alguna obra que pueda ser emblema de un futuro gobierno de Germán Coutinho.
-Nosotros ahora en esta postura y programa dijimos que no teníamos pensado solo a 5 años, sino que vamos a pensar en 10 años. Por lo tanto dijimos que las prioridades en los primeros 5 años son reparación de calles, revisar puentes que están en la producción agropecuaria, mejorar los caminos rurales, pavimentar el resto de la ciudad, atendiendo las primeras necesidades que son esas y son solicitudes de todos los salteños. Proyectos tenemos un montón, en una política que fue creada en la Intendencia de mi padre, que fueron las piscinas barriales, realmente él ni si quiera soñó con la magnitud social que esa obra iba a tener. Empezó a sacar a los jóvenes de sus hogares que estaban aburridos, al tener que presentar carné de salud tenían que mantener cierta disciplina, porque de lo contrario no podían entrar y les enseñaban a nadar. Nosotros continuamos con esto y pensamos hacer otras piscinas, en el interior, por ejemplo en Belén y Constitución, en barrio Calafí que tiene un gran contingencia de gente y no tienen piscina, pensamos en las personas con discapacidades, como la piscina de barrio Palomar que tiene acceso mediante rampas. Pensamos seguir con las ciclovías que son muy usadas y mejoran mucho los accesos de la ciudad.
-Cuando uno viene desde el sur y del este la ilusión óptica golpea al llegar a Salto, la entrada a la ciudad es deprimente. Puede ser una banalidad, pero ningún intendente ha hecho algo definitivo y que nos distinga. Lo más que se ha hecho es una rotonda con una bandera y una estructura iluminada que dice Salto.
-Sí, tiene razón, es terrible y lo pensamos mejorar. Fue idea desde aquella primera administración, por algo nos metimos en la Avenida Oribe. El proyecto de la entrada a Salto Grande lo iniciamos nosotros. La Avenida Apolón se usa mucho para caminar, ahí pensamos hacer una ciclovía, que nos mejorará varias situaciones. Al recorrer Apolón se encuentra con varias situaciones de la ciudad, es bien urbana, es descampada, hay espacios como para poner espacios saludables, cada una de estas situaciones tiene su estudio y en eso estamos.

“Estoy convencido que gana Germán y que vamos a hacer un gran gobierno”

-Todas las encuestas que están circulando los colocan en tercer lugar y si bien tienen planificado gobernar 5 años, y piensan en 10. Aunque soy un descreído de las encuestas, es de orden que le pregunte. ¿Qué reflexión hace en cuando ve esas encuestas?
-Pueden estar bien hechas o mal hechas, pero siempre dan una tendencia. Yo tampoco creo mucho en las encuestas, la objetividad que tienen, por lo pronto vemos, por las reuniones, por las caminatas por los barrios, y por la experiencia de Germán, que ha estado siempre en política, que la realidad es otra. La encuesta puede tener efectos, de repente uno viene bárbaro según las encuestas y afloja, el otro que según los datos viene mal le mete ganas, lo cierto es que las encuestas de otras oportunidades decían cosas que no se dieron, prefiero no fijarme en ellas.
¿Y su percepción?
-Es esa, por los números que en realidad se dieron en la interna como en octubre, como ha sido Salto siempre, veo que las encuestas no son reales. Creo que Germán está en la definición, gestiona bien, comunica bien y hoy está proponiendo cosas que son creíbles.
-¿Su participación en la política en estos últimos dos meses apunta a captar el voto del centro?
-Apunto a que Germán gane, en el centro me conocen, indudablemente. Pero también gente de obras, donde trabajo y quiero captar a la gente del centro, a la que no es del centro y a la que es Blanca y hoy no se siente a gusto con lo que propone la dirigencia. Estoy convencido que gana Germán y que vamos a hacer un gran gobierno.