Martes 29 de septiembre, 2020
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Estudio: el 50% de las manzanas de la ciudad de Salto presenta al menos un perro infectado de leishmaniasis

La leishmaniasis visceral (LV) es una enfermedad zoonótica (se trasmite de animales a humanos) que tiene un elevada letalidad producida por protozoarios del género Leishmania y transmitida por flebótomos (dípteros de la familia Phlebotominae), siendo su reservorio principal el perro doméstico. Esta enfermedad se encuentra en franca expansión en Latinoamérica y en el año 2010, fue detectado el agente transmisor por primera vez en Uruguay en las localidades de Bella Unión y Salto. En febrero de 2015 se describieron los primeros casos de Leishmaniasis en perros en el departamento de Salto (paraje Arenitas Blancas) y en el departamento de Artigas (ciudad de Bella Unión), y a fines de 2018 se registra el primer caso humano de Leishmaniasis visceral; al día de hoy ya van 5 casos con un fallecimiento.
CEIBAL: CON ALTA DENSIDAD DE CANINOS INFECTADOS
En este contexto el Ministerio de Salud Pública a través de la Unidad de Zoonosis y Vectores y las Direcciones Departamentales de Salud de Salto y Artigas se encuentran realizando múltiples actividades que procuran estimar la prevalencia de la leishmaniasis canina en la ciudad de Salto y Bella Unión para determinar el nivel de riesgo y – de esta forma- llevar adelante acciones efectivas de control en las áreas con transmisión más intensa. Es así que, en los últimos meses, se han realizado dos “estudios de seroprevalencia de leishmaniasis canina” en estas dos ciudades. Sus resultados indican que, en la ciudad de Salto, existe una reducción de la seroprevalencia en comparación con el estudio anterior (2019), pero con una mayor distribución espacial, ya que el 50% de las manzanas presenta – al menos – un perro infectado, señalando una nueva zona con alta densidad de casos caninos (barrio Ceibal). Asimismo se destaca que en aquellas áreas de la ciudad que se realizó un intenso trabajo interinstitucional de diagnóstico, comunicación en prevención, control del reservorio y manejo ambiental se produjo una reducción de los casos en comparación con estudios previos.
MEDIDAS A TOMAR
Teniendo presente estas investigaciones el MSP lleva adelante determinadas intervenciones que procuran impactar en las diversas dimensiones de este problema:
-Para la mejora de la vigilancia en caninos, se realiza la entrega a los veterinarios de libre ejercicio de kits diagnósticos de LV canina (DPP® Leishmaniose visceral canina (BioManguinhos/FIOCRUZ) para su utilización en animales con sintomatología compatible o en situaciones especiales (convivencia con otro canino positivo, propietarios con factores de riesgo, viajes, adopciones, etc.)
-Promover la intervención en el ordenamiento y limpieza de los peridomicilios, haciendo hincapié en una buena disposición de residuos y el control de la vegetación.
-Fomentar la tenencia responsable de las mascotas y las actividades de educación sobre las medidas de prevención (uso de repelente, mosquiteros, collares con deltametrina en caninos).
-Reforzar las actividades de vigilancia epidemiológica pasiva tanto sobre caninos como sobre humanos, dados los altos valores de seroprevalencia canina.
-Fortalecer la vigilancia epidemiológica en humanos, profundizando las actividades de difusión de los aspectos claves de epidemiología, clínica y diagnóstico de LV dirigidos a los equipos de salud y especialistas en diversas áreas, como forma de fomentar la sospecha clínica y la notificación oportuna de los casos probables.
Es así que el adecuado control de esta enfermedad será el resultado de un profundo trabajo intersectorial, interinstitucional para su diagnóstico, promoviendo las medidas de prevención y el real involucramiento de la población en el control de los reservorios del agente transmisor y en el manejo de su medio ambiente inmediato.