Lunes 20 de septiembre, 2021
  • 8 am

Latidos 3-11-2020

TIERRA DE NADIE

Según nos comenta un asiduo visitante de la plaza de los 33, la casi totalidad de los bancos del paseo público están en muy malas condiciones, rotos y muy deteriorados. El problema es que personas que se juntan en el lugar para fumar porro, muchas veces se pelean y no tienen problema en arrancar maderas de los bancos para con esos palos ajustar cuentas. Resulta llamativo que todo esto ocurra frente a la Jefatura de Policía de Salto y no haya un control de lo que sucede en la noche. Incluso los adictos, duermen en la plaza, juntan los bancos arrastrándolos y se acuestan encima. Un desastre.
UNA IMAGEN DESOLADORA
Un lector, -que a diario recorre caminando en centro de la ciudad-, se encontró en Uruguay y Amorín con una imagen que compartió con CAMBIO. El ciudadano dijo que tras observar autos de más de 70 mil dólares que circulan por el centro, en esa esquina vio a una familia entera (dos niños), revolviendo y comiendo huesos de pollo que un local gastronómico del lugar había desechado. “No se puede tolerar esto. Alguien tiene que hacer algo para que esto no ocurra y la gente pueda comer dignamente”, dijo.
TRADICIÓN EN EXTINCIÓN
Cada 2 de noviembre, -hace al menos 20 o 30 años atrás-, la visita al Cementerio era una salida segura que hacían nuestros abuelos y padres. Sin embargo, las nuevas generaciones -y vaya a saber la razón-, fueron poco a poco dejando de lado esta tradición de visitar la tumba de los seres queridos y depositar flores. Se trata de una de las tradiciones que en el Día de los Difuntos aún permanece, pero que ha ido mermando con el correr de los años. Al margen de este 2de noviembre que estuvo condicionado por la pandemia, el recuerdo a los muertos es una costumbre que se mantiene a pesar que las nuevas generaciones no son de la idea de visitar cementerios.
OPORTUNISTAS
Hay de todo. Hasta en el Cementerio. Ayer, mucha gente se quejó que llevó flores frescas y variadas a sus muertos, pero se las robaron. Al no permitirse por la campaña de lucha contra el Aedes (mosquito vector del dengue), que se coloquen flores naturales en floreros con agua, mucha gente opta por las flores artificiales. Pero los amigos de lo ajeno, las roban de las tumbas para luego venderlas afuera del Cementerio. Una acción lamentable, pero que ocurre.
DULCE O TRAVESURA
Aunque mucho menos que años anteriores, el sábado se pudo ver en algunos barrios como niños vestidos de monstruos o brujas, salieron por la zona a juntar caramelos. Pese a la advertencia del MSP de no hacerlo, muchos niños salieron igual. Más allá del origen satánico de esta celebración, para los niños ese día consiste en vestirse de monstruos y juntar caramelos.