Martes 9 de marzo, 2021
  • 8 am

Nuestros Héroes

Leonardo Vinci
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Leonardo Vinci

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Por Leonardo Vinci.
En la antigüedad, por lo general, los héroes tenían rasgos de personalidad idealizados que les permitían realizar hazañas extraordinarias.
La palabra héroe proviene de tiempos remotos y su concepto apareció por primera vez en Grecia y fue aplicado en la cultura por Píndaro al distinguir entre dioses, héroes y hombres.
Los héroes griegos fueron personajes mitológicos, muchos eran semidioses, hijos de mortales y dioses.
Sin embargo, nuestros héroes fueron seres de carne y hueso, hombres caracterizados por su coraje para enfrentar la vida.
Nosotros elegimos tener esa clase de héroes: hombres con sus luces y sus sombras.
Y a los héroes no se les lleva reproches.
Ya hemos dado vuelta a las páginas oscuras que pudieron protagonizar.
Es su luz la que brilla iluminando lo que construyeron y por eso les debemos agradecimiento.
Si quisiéramos señalar los defectos de Artigas, Rivera o Lavalleja, podríamos hacerlo, pero enlodaríamos su gesta sin derecho alguno. No reconoceríamos el coraje con el que se comportaron en las batallas de las Piedras y Guayabos, Rincón y Sarandí y en la toma de las Misiones, episodios que condujeron a la independencia del Uruguay.
Vivimos tiempos en que nuevos “investigadores” y/o autores buscan minuciosamente hechos que desean subrayar y omiten deliberadamente otros, creyéndose con derecho a condenar a nuestros héroes.
Es hora de alzar nuestra voz en defensa de la historia.
Citaremos un par de ejemplos mezquinos.
1) Eduardo Galeano en su libro “Espejos, una historia casi universal” incluye un relato bajo el título “La avenida más larga” donde el autor, refiriéndose al General Fructuoso Rivera lo responsabiliza de haber terminado con las “correrías de las hordas salvajes” en Salsipuedes, agregando “Anunciando el crimen había escrito: Será grande, será lindísimo.”
Omite Galeano incluir la continuación de la frase escrita por Rivera en la carta enviada a Gregorio Espinosa el 28 de marzo de 1831: “Ah! Qué glorioso será si se consigue que esta tierra tan privilegiada no se manchase con sangre humana…”, que naturalmente cambia por completo el sentido de lo que realmente quiso decir Don Frutos.
2) En Facebook, la Asociación de Profesores de Historia utiliza una fotografía de indios del Putumayo (Colombia) encadenados- símbolo de la esclavitud que se vivía en la época del auge del caucho en 1912, difundida originalmente por la ONG Survival International- para denostar al General Fructuoso Rivera.
Ilustran mentirosamente con estas imágenes los episodios de Salsipuedes, dando entender que son charrúas prisioneros, basando su versión en una novela de Acevedo Díaz.
Ha dicho Maiztegui Casas: “Solo la mala fe y la ignorancia”, pueden explicar el vituperio tan frecuente a este héroe nacional (Rivera). Y Maiztegui tiene razón.
En el acierto o en el error, el país que tenemos, se lo debemos al arrojo y sacrificio puesto de manifiesto en cada combate por hombres como Rivera y Lavalleja.
Fueron Héroes que arriesgaron su vida en el ayer para darnos la Patria.
No permitamos que el “relato” cambie la historia.