Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

“Tuve la suerte de pasar por varios equipos y ciudades y cosechar muchos amigos que es lo más lindo que te deja el fútbol”

Joaquín Burutarán es otro de los grandes jugadores que surgieron del fútbol salteño, con paso por las selecciones uruguayas juveniles y una carrera que incluye a nivel profesional River Plate, Cerrito, Central Español, Uruguay Montevideo, Tacuarembó, Paysandú Fútbol Club entre otros equipos, como entrenador fue integrante del cuerpo técnico de Salto campeón del interior 2020 y hoy está al frente de Salto Fútbol Club, Joaquín “Coqui” Burutarán en diálogo con CAMBIO cuenta su vida en el fútbol. “Nací en calle Misiones en la cuadra frente al SAFA, desde que tuve uso de razón me gustó jugar al fútbol, en la vereda, en la calle cuando se podía, dentro del SAFA. También en el espacio que existía antes de construir la Regional Norte y muchos recuerdos en la cancha del IPOLL que también da a calle Misiones donde jugaba con gente mucho más grande que yo. Con cinco años empecé a ir a jugar a la cancha de Baby de Universitario, en mis comienzos me gustaba jugar como delantero, que antes se decía puntero izquierdo, de chico miraba mucho a Ruben Sosa, que jugaba con el “11” yo me identificaba mucho con él, después mi puesto fue mutando hasta terminar como todos me conocen de lateral izquierdo, hice todo el Baby Fútbol en Universitario, arranque con el “Pincha” Fernández como entrenador, después los hermanos Colinet, Eduardo y Wilson, que fueron siguiendo mi proceso en el Baby. Tuve la suerte de debutar muy joven en el primero de Universitario, con 13 años me inscribí en la Liga para jugar en las formativas y con 15 años ya estaba formando parte del plantel de primera. en formativas tuve como técnico a Hugo López, después al “Brasilero” Pintos, Ervandil Mandarín, “Corcho” Roux. Mi debut fue en el Merazzi contra Ferro, que casualmente cuando me retiro del fútbol, es contra Ferro también y con victoria”.
SU LLEGADA AL FÚTBOL PROFESIONAL
Burutarán recordó su llegada al fútbol profesional, donde en River Plate vivió sus mejores momentos “Nunca me olvido de aquella sub-18 de Salto dirigida por Rosalino Sosa, en el ’98 que nos marcó como generación, se le ganó a Paysandú dos veces en el Estadio Artigas, en formativas en esa época eran una potencia, se salió campeón del Litoral y después del interior, en mi caso fue un quiebre de mi carrera, el haber jugado en todo el país. Nos empezaron a ver, primero me ofrecieron para ir a Nacional, donde estuve entrenando, pero después me vinieron a buscar de River que fue mi explosión como jugador profesional, un cuadro muy familiar que eran los valores que yo quería en ese momento, mi primer técnico en River fue Adán Machado, el estaba en cuarta división donde llego y empiezo a jugar, al año siguiente lo ascienden a él a primera y tuve la suerte que me eligiera para jugar ya en la primera de River. Mi debut fue en el Estadio Centenario ante Nacional, un debut soñado para cualquier pibe, que va a quedar para siempre en el recuerdo, ese día me tocó jugar arriba, me marcó Martín del Campo aquel buen lateral derecho de Nacional, en la primera jugada le fui firme, me miró como diciendo “epa guacho, no seas tan audaz”, fue la primera pelota que toqué en el fútbol profesional, terminamos ganando a una gran generación de Nacional que después ganó muchas cosas. River tenía la patente de jugar bien al fútbol, todos los técnicos que pasaron intentaban de mantener un fútbol vistoso. Técnicos como Fernando Morena, que uno lo escuchaba desde chico por la radio, un hombre que ganó todo pero era muy humilde para el trato, se podía aprender mucho. Lo mismo que el “Vasco” Ostolaza, que fue otro de los técnicos que me dirigió, era un técnico despegado, manejaba otros aspectos muy importantes en el fútbol actual, también sabía mucho llegar al jugador, fue una persona extraordinaria también de las que compartimos mucho momentos juntos. Me tocó compartir con grandes goleadores como el “Tanque” Silva e Iván Alonso, estaba Rodrigo López, que después sale campeón de América con Olimpia de Paraguay, el “Canguro” Porta estaba haciendo sus primeras armas pero ya se veía iba a llegar lejos, todos estos jugadores luego triunfaron en el fútbol internacional. No me quiero olvidar que el hijo del equipier era Urretaviscaya, que tenía 10 años, siempre andaba ahí se veía tenía condiciones de ser un gran jugador, yo jugaba con su hermano más grande Cristian, hoy en día me contacto con todos ellos que también es lo lindo que te deja el fútbol, que fuimos parte de una buena generación de River”. “Después estuve en Cerrito con salteños como Luis Facio y Richard Requelme, Martín Ferrando justo se había ido para Chile, también una rica experiencia, un club bien de barrio que tenía una hinchada detrás que apoyaba, era lindo defender esos colores por el apoyo, además cuando jugábamos en el Estadio Maracaná, frente al “Borro” el rival sentía toda la presión porque iba mucha gente, en un entorno muy lindo, hay gente que piensa frente al “Borro” puede ser peligroso, pero nada que ver. Tuve varias posibilidades de haber jugado en los grandes de nuestro fútbol, al menos en carpeta estuve pero al final no se dio, tuve la suerte de pasar por varios equipos y ciudades y cosechar muchos amigos que es lo más lindo que te deja el fútbol, jugué en Paysandú donde me tocó hacerle un gol a Salto, lo mismo que en Tacuarembó, después conocer grandes entrenadores y compañeros, cosas que solo te da el fútbol, por más que es cortó pero muy intenso, en 20 años de carrera como fue mí caso.
Otro de los recuerdos lindos fue haber jugado en Central Español, tuve la oportunidad de salir campeón de segunda división siendo capitán, un campeonato que quedó grabado en mi corazón, después jugamos en primera con esa base a gran nivel, con técnicos con Darling Gayol, Mario Saralegui, Daniel Sánchez, técnicos de los que también aprendí mucho y con jugadores como Diego Riolfo que hoy esta en Wanderers, Matías Vecino que está en Italia, el “Nacho” De León era el golero, una mezcla de juveniles con veteranos para formar un lindo equipo. En el caso de Vecino, era muy joven pero pintaba para jugar a alto nivel como le pasa hoy, por suerte lo pudimos acobijar, para que su crecimiento fuera de la mejor manera, por eso para nosotros es un orgullo que haya llegado a donde llegó, otro de los jugadores que estamos siempre en contacto, hace unos días estuvimos hablando con él de los entrenadores que les ha tocado en Italia, de lo que es el fútbol europeo, todas son cosas que a uno lo llena de material como para seguir creciendo como entrenador”, agregó.
FÚTBOL SALTEÑO
Finalmente realizó un análisis del fútbol actual. “El fútbol salteño creo que avanzó mucho, en formativas al club que el chico vaya tienen un técnico recibido y un profesor de educación física para trabajar, con una base física que antes no se tenía, entrenadores capacitados, cuando se presenta ante un grupo de jugadores. En cuanto al fútbol uruguayo lo veo un poco estancado, no le han encontrado la vuelta para hacerlo salir de donde está, hace 30 años no se logra salir campeón de América, un fútbol que no es vistoso, atractivo, nuestro marketing cayó mucho, hay que venderlo más como empresa, Torque va por ese camino. Hacerlo más empresarial como lo hacen en todo el mundo, acá se va con un proyecto como le pasó a Forlan en Peñarol pierde un partido y se tiene que ir, que los procesos deben durar más, si fuera como empresa, se podría programar a largo plazo y no pasarían estas cosas. A la prueba está el proceso de selección que hizo el “Maestro” Tábarez que es muy loable, por más que uno siempre se encuentra con gente que dice, que en 16 años se ganó solo una copa América en el 2011, pero a mí me toco vivir la época de la selección uruguaya con los repatriados, que venía solo por aprovechar el pasaje, para venir a Uruguay para salir con los amigos, a comerse un asado y lo que menos pensaban era en la selección. Ahora el que va a la selección va con amor a la celeste, que es algo increíble”.