Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

FENAPES: “Puedo tener cara de bobo…”.

Dr. Pablo Perna
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Dr. Pablo Perna

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Por el Dr. Pablo Perna
La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES), donde sus máximos referentes sindicales son identificados con la izquierda, resolvieron convocar un paro nacional de 24 horas para el 1º de marzo de 2021, que coincidió con el comienzo de clases en nuestro país. El origen de la medida se debió a la sanción de 15 docentes por haberse sacado fotos dentro de la Institución de Enseñanza en octubre de 2019, haciendo proselitismo contra la campaña “Vivir sin miedo” que impulsaba el ahora Ministro del Interior Jorge Larrañaga.
En virtud que el Art. 58 de la Constitución establece que a los funcionarios en “los lugares… de trabajo, queda prohibido toda actividad ajena a la función, reputándose ilícita la dirigida a fines de proselitismo de cualquier especie”; los funcionarios que presumiblemente habían violado la normativa, fueron separados de sus funciones provisoriamente.
La medida fue impuesta en el mes de diciembre de 2020, pero aunque nos parezca insólito fue notificada a los funcionarios recién en el mes de febrero de 2021, casualmente tres días antes de comenzar las clases. Rápidamente es consultado el Presidente del CODICEN, Robert Silva al respecto, el que responde: “¿a alguien se le puede ocurrir que nosotros podamos generar este bombazo? Pedí a Secundaria que informe por qué una resolución de diciembre la notifican tres días antes de comenzar las clases”.
Los Gobiernos cambian de color, como ha cambiado hace un año, pero muchos funcionarios no simpatizantes, colocados a dedos unos, por concursos truchos otros y por derecha menos, se perpetúan durante años. Aquí claramente los funcionarios que debieron notificar dicha resolución en diciembre de 2020, demoraron dos meses para hacerlo, esperando la mejor ocasión para generar un estallido en la educación.
El plan sindical de izquierda tan básico, ya estaba orquestado desde el momento que perdió el Frente Amplio las elecciones en noviembre de 2019; el objetivo es hacer la vida imposible al nuevo Gobierno en todos los ámbitos, por lo que los paros nacionales en la educación y en otros ámbitos, lo vamos a tener continuamente hasta que algún día retome la izquierda al Poder o se plieguen por la justicia a derecho; siempre encontraran escusas estúpidas o bombas de tiempo esperando el mejor momento para hacerlas estallar.
El que no podía quedar atrás, también tan predecible, fue el Plenario del Frente Amplio, que sostuvo al respecto: “Expresar su solidaridad con las y los trabajadores docentes. Esta situación sobre las que no existen antecedentes recientes, constituye un ataque directo a la libertad sindical, la libertad de expresión, un golpe a la educación y una forma inadmisible de amedrentamiento”. Los referentes sindicales de FENAPES en complicidad tan obscena, sostuvieron: “No a la caza de brujas”, generan “grietas en la educación”.
Yo les pregunto a los de moralidad selectiva: ¿porque motivo no se manifestaron enérgicamente cuando por primera vez en la historia fue cesada una Directora del emblemático Liceo IPOLL, Profesora Diana Lucero, ejemplo en la educación salteña, al ser denunciada por una Diputada del Frente Amplia, por permitir que madres de alumnos y ex alumnos del liceo dieran una charla abierta sobre sexualidad?; ¿aquí no existió un ataque a “una trabajadora”, a la “libertad de expresión”, un “golpe a la educación” o “forma inadmisible de amedrentamiento” o “caza de brujas”?.
Muchachos, ya no son creíbles, cambien la estrategia; el paro promovido por FENAPES fue un rotundo fracaso, todos los liceos del país estuvieron abiertos y la adhesión de docentes fue prácticamente nula. Los docentes también aprendieron durante el Gobierno del FA que si se adhieren al “para” se les descuentan del sueldo, mientras que a los sindicalistas que los promueven y agitan la grieta siguen cobrando sus suculentos sueldos, bajo un aire acondicionado, mate y biscochos de por medio.
Las decisiones del Gobierno vienen siendo acertadas en plena pandemia, a un año de la Presidencia de Lacalle Pou el nivel de aprobación es el más alto que el de sus homólogos en el Siglo XXI, por lo que a los agitadores de izquierda, el pueblo uruguayo les debería de responder de la misma manera que lo hace el Presidente del CODICEN, Profesor. Dr. Robert Silva: “puedo tener cara de bobo, pero bobo no soy”.