Domingo 5 de diciembre, 2021
  • 8 am

Sicarios de las oportunidades

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por Gustavo Varela
Indudablemente que el mundo, y por lo tanto nuestro país no es ajeno, está transcurriendo por momentos de turbulencia social, política, económica, como hacía mucho tiempo no lo veíamos, llevadas a cabo por tensiones creadas por intereses, personales, ideológicos, económicos etc, que precisan del concurso de diferentes factores de poder para alcanzar sus objetivos.-
Para ello, precisan subyugar a sectores de la población, para que sean funcionales a tales fines, creando y fogoneando esa gran grieta que vemos en todos lados.
Y eso me retrotrae a una película de la época de nuestra juventud que se llamaba “El mundo está loco, loco loco”, y que era una crítica muy fuerte a cómo las sociedades, en ese afán de riquezas rápidas, va perdiendo la cordura y los valores que nos diferencian de los animales.
En la misma, un grupo de personas que se encuentran en una carretera, son testigos de un accidente, en el cual el protagonista antes de fallecer les alcanza a dar unos datos de un tesoro escondido en un parque, lo que desata una carrera donde abundan los choques, golpes, las traiciones, los desacuerdos, las coaliciones entre ellos, para alcanzar ese famoso tesoro de cual les contó un moribundo personaje que ninguno de ellos conocía.
Y ése es el mundo que hoy percibimos, donde personajes que cómo expresa Serrat en una canción, y que expresa; “Hombres de paja que usan la colonia y el honor, para esconder oscuras intenciones, tienen doble vida, son sicarios del mal” y que son los que empujan a la gente, valiéndose de sus necesidades, a defender modelos que lo único que persigue es la conservación de su poder propio y nada más.
Pero lo peor de todo esto, no son esos “Sicarios del mal”, sino las personas que son utilizadas por los mismos.
Les quiebran las piernas, les regalan las muletas, y luego los concientizan que, gracias a ellos pudieron volver a caminar.
De éstos hay de todo signo y color, por si algún distraído cree que es un palo en una sola dirección.
No hay que confundir.
Tanto la “izquierda” como la “derecha”, tienen preciosos ejemplares que se pueden llevar la malla oro.
La lástima son los miles y miles de rehenes, que son partidarios de las diferentes orillas de esas grietas, que nunca pueden desarrollarse como corresponde, pues por una u otra razón van quedando postergados sus sueños y realizaciones.
Algunos son militantes y creyentes de los sicarios, otros que se dejan utilizar llevados por las necesidades por las que atraviesan y que precisan satisfacer de alguna manera, otros por simple viveza de vivir de esa manera y son los que cruzan las orillas tantas veces como les sea posible conseguir una ventaja.
De allí, que muchas veces tengamos pocas posibilidades de desarrollarnos, con soluciones sostenibles en el tiempo, creando oportunidades a los que realmente las necesitan, y que provoquen el bien común.
Mientras que no despertemos, esos sicarios van a seguir ganando la pulseada y disfrutando el poder.
Y no te olvides.
Algunos pueden andar muy cerca de nosotros.