Domingo 5 de diciembre, 2021
  • 8 am

Psoriasis

César Suárez
Por

César Suárez

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Por el Dr. César Suárez
Hay un numeroso grupo de enfermedades que a pesar del progreso de la medicina no tienen cura y afectan en su conjunto a un número muy importante de la población, algunas de las cuales son congénitos y otras, la mayoría, que se van instalando en el curso de la vida, muchas de las cuales, liberadas a su evolución natural, acortan las expectativas de vida en tiempo variable.
Entre las enfermedades incurables, la más comunes son la diabetes, la hipertensión arterial, la artrosis, el asma, demencia senil, la enfermedad de Parkinson, enfermedades metabólicas, la infección VIH, la psoriasis, entre muchas otras menos comunes y que en su conjunto, en nuestro país suman cientos de miles.
La mayoría de estas enfermedades cuentan con tratamientos paliativos, que, usados en forma crónica, mantienen cada enfermedad controlada con consecuencias acotadas sobre la salud y con el correr del tiempo, esos medicamentos se han ido perfeccionando para hacer más soportables estos males.
Es innegables que cualquier medicamento que se incorpore a nuestro organismo, aparte de mitigar el mal para el que está indicado, siempre, en menor o mayor medida, tiene algún efecto colateral indeseado razón por la cual, la ciencia médica, siempre está intentando perfeccionar cada droga para afinar el “blanco” terapéutico de cada medicamento.
Muchas de las enfermedades crónica son “silenciosas” y se diagnostican tardíamente (hipertensión, diabetes, enfermedades metabólicas, infección VIH) pero otras son sintomáticas, sobre todo las que manifiestan con dolor y las que afectan a la piel, que son fácilmente visibles para quienes las padecen generando, aparte del padecimiento sintomático, un estigma que limita el relacionamiento con otras personas.
Una de esas enfermedades es la psoriasis.
Se calcula que la psoriasis afecta alrededor del dos por ciento de la población (más de dos mil quinientos para nuestro departamento, cuya expresión va de lesiones moderadas, fácilmente manejables a otras, de gran extensión y repercusión general que dificultan seriamente la vida de quienes la padecen dificultando gravemente la vida social aparte de las molestias acordes a la expresión sintomática.
Por ser una enfermedad inflamatoria no sólo afecta la piel, sino que tiene un alcance sistémico y puede generar un toque de otras estructuras del organismo, lo más frecuentemente, las articulaciones generando la llamada artritis psoriasica con graves alteraciones articulares, de instalación progresiva con limitaciones físicas severas, con intenso dolor y con gran limitación de la movilidad.
Este efecto inflamatorio puede tener también un toque vascular generando alteraciones inflamatorias a nivel cardíaco.
La psoriasis en una enfermedad crónica que afecta muchas personas en cualquier comunidad.
Siendo entonces incurable y requerir un tratamiento permanente, siempre buscamos los recursos terapéuticos más amigables posible por los organismos afectados, pero los casos más graves, necesitan en ocasiones, medicación agresiva.
A través del tiempo se han ido investigando diferentes alternativas terapéuticas.
Modernamente, se han incorporado a la terapéutica los llamados medicamentos biológicos que actúan de un modo específico que frena la respuesta inflamatoria que, si bien no la curan, logran un cambio sustancial en la respuesta clínica tanto de síntomas cutáneos, articulares y vasculares. Si bien este recurso terapéutico ya hace más de veinte años que están uso, su disponibilidad ha estado limitada por los altos costos que tienen.
Recientemente, en nuestro país se ha logrado cobertura a través del Fondo Nacional de Recursos y aquellos pacientes con graves manifestaciones de su psoriasis, tiene ahora más cercana esta opción terapéutica.
Son medicamentos indicados en los casos severos y que no está exentos de efectos colaterales dado que atenúan la respuesta inmunitaria del organismo y pueden facilitar el desarrollo de enfermedades infecciosas o tumorales si no se hace una minuciosa evaluación en cada caso para descartar estas eventualidades, pero indicados siguiendo estrictamente los estrictos protocolos por el Fondo Nacional de Recursos, es una muy importante herramienta para casos hasta ahora inmanejables.