Martes 26 de octubre, 2021
  • 8 am

Negativo, central

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por Gustavo Varela
“La inequidad vacunal, socava la recuperación económica mundial, y es por eso que se pide, que los países que estén por iniciar la tercera dosis de vacunación contra el COVID 19, suspendan el mismo a los efectos de repartirla entre aquellos que no puedan acceder a la misma”.
Esa es la declaración que la Organización Mundial de la Salud, por intermedio de su director general Tedros Adhanom Ghebreyesus, emitió el miércoles pasado, pidiendo que los países que estén listos para aplicar el refuerzo de las vacunas contra la pandemia, no lo hagan, y en su lugar las compartan con los países que estén retrasados con la misma.
Recordemos que la OMS es el organismo internacional que debería de preocuparse y ocuparse de los temas de la salud mundial, sin embargo, su actuación desde hace años se encuentra enjuiciada, pues se le achaca que es demasiado benevolente y cómplice, con las políticas sanitarias de países de determinada ideología, más precisamente las de izquierda.
Retrasó el reconocimiento de pandemia hasta el 30 de enero de 2020, cuando en diciembre ya había sospechas de que en China habían aparecido signos de una rara enfermedad. También fue muy polémico la recomendación al principio, de no usar tapabocas pues no era necesario, siendo que es vital el uso de la misma, y por último, se sospecha que los informes sobre donde se inició este azote mundial, fue modificado para no señalar a China, el lugar de origen del mismo.
Por último, fracasó con extraordinario éxito con el plan COVAX, que intentó organizar para que los países con menos recursos accedan a las diferentes vacunas.-
Ahora sale con ésta declaración, que es absolutamente inaceptable, y al cual nuestro ministro de Salud contestó con un “negativo, central”.
Tenemos un país, pequeño en tamaño, con recursos limitados, pero que fue muy serio en la negociación con las farmacéuticas y que está llegando a la inmunización del 70% de su población y arranca con la tercera dosis por recomendación científica.
Conocemos otros países, que han sido absolutamente desprolijos con las negociaciones, pero fundamentalmente con su propia gente, que las ha terminado despreciando prácticamente.
¿Por qué tenemos que privar a nuestra gente, de brindarles una mejor calidad de vida, luego de hacer un esfuerzo muy grande, resignando recursos sanitarios, para otros que han sido absolutamente displicentes?
Hay países que han demostrado estar muy despegados en materia de desarrollo, investigación e innovación, a los cuales la Organización Mundial de la Salud, da la impresión que no los mira con la mejor cara.
Tenemos vacunas de todo signo y color que han ayudado a frenar esta pandemia, pero da la impresión que hay algunas, cuya eficacia es más duradera, y que se está imponiendo por sobre el resto.
Quizás, algunos prefieren que no tenga éxito, pues proviene de un país capitalista, y eso no convenga a sus intereses…políticos, no sanitarios.