Sábado 4 de diciembre, 2021
  • 8 am

Uruguay es un país libre de poliomelitis y el último caso fue reportado en 1978

A comienzos del siglo XX la poliomielitis, causada por un virus que invade el sistema nervioso, era una enfermedad muy temida por la parálisis que provocó en miles de niños por año. En 1956 Uruguay padeció una epidemia de polio que afectó a alrededor de 6500 personas y obligó a que el país adquiriera pulmotores (los primeros respiradores conocidos) por el compromiso que tenían los pacientes de su musculatura respiratoria. El rol de enfermeros y médicos tuvo, una vez más, un rol fundamental para tratar a los pacientes con polio, de los que fallecieron alrededor de 650.
OBLIGATORIEDAD DE LA VACUNA
Un año antes en Estados Unidos, Jonas Salk terminaba de desarrollar la primera vacuna contra esta enfermedad que marcó un hito para la, aún no lograda, erradicación total de la enfermedad; Afganistán y Pakistán aún reportan casos de poliomielitis. Uruguay, que comenzó con la vacunación masiva en 1962, es un país libre de poliomielitis por el virus salvaje, habiéndose reportado el último caso en 1978. A partir de 1982, por el Decreto- Ley 15.272, se estableció la obligatoriedad de la vacuna contra la polio además de otras siete: antidiftérica, anti parotiditis, antipertussis, antirrubeólica, antisarampionosa, antitetánica y antituberculosa.
ENFERMNEDAD PREVENIBLE
A partir de 2012 en Uruguay se dejó de administrar la vacuna oral contra la polio y se comenzó a administrar la vacuna anti poliomielítica inyectable con virus inactivados. La poliomielitis no tiene cura pero es prevenible a través de la vacunación. Aunque el último caso descrito en Uruguay haya sido en 1978, la globalización, las migraciones, obligan a estar alerta y no dejar de vacunar para prevenir una enfermedad que no sólo puede dejar secuelas permanentes, sino también incluso matar.