Martes 17 de mayo, 2022
  • 8 am

Libertad responsable

Gerardo Ponce de León
Por

Gerardo Ponce de León

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Por Gerardo Ponce
De León
Me comentaron que comencé el año con un escrito dando una primera impresión negativa, que la podría haberla incluido en la mitad del escrito y continuaba siendo el mismo. Hoy cuando comienzo a escribir, la realidad me demuestra que lo único que hice fue comenzar el escrito anterior con algo que no estaba equivocado sobre el Covid-19 y el agro. Ojalá cuando sea publicado por el diario, este escrito, la realidad me demuestre que nos estamos cuidando por lo tanto existen menos casos de la epidemia. Lo del agro, no voy a tocar nada ya que lo sucedido en Paysandú y Río Negro, en las plantaciones de árboles escapa de cualquier comentario.
Hoy tenemos que valorar el poder de la vacuna; en triple dosis; que el gobierno nos ha pedido que nos diéramos. Sería algo “inaguantable” si la gran mayoría de los uruguayos no le hubiéramos hecho caso. Que fue simplemente hacer uso de nuestra libertad responsable. Como todos sabemos, estaríamos frente a una segunda ola de la pandemia, de la cual es probable que esté pasando. Se correría con una gran ventaja, que es el saber más sobre ella, pero, creo que agarraría a la gente de la Salud, un poco “aburrida”, ya que el costo del primer embate fue muy cansador para esta gente. Mucha gente en C.T.I., y lo peor que puede pasar, sucedió; como es luchar por la vida y que se escape de las manos. Hoy creo que es distinto.
Mundialmente está sucediendo y otros países van por su cuarta ola de pandemia. Lo que no se puede negar es el aumento de la movilidad de la gente, puede ser uno de los motivos de esta segunda ola, como también los no vacunados. Pero estamos en el gozo de la libertad responsable que nos hablaba el Sr. Presidente nuestro. No podemos olvidar a los vecinos (Argentina y Brasil) que pueden ser factores de dicho aumento.
Una de las mejores vacunas es: tres dosis y rezar. Esto no es culpa de Dios, es si del ser humano, que por más que no se quiera decir, me da la sensación de un “escape”, de una de las tantas armas químicas que las grandes potencias tienen, y al fugarse no miden a quien les toca, sino que provocan el mal y a otra cosa. Reitero que es un pensamiento personal.
Hasta el momento de comenzar este escrito, se había comenzado a encontrar, gente infectada, en nuestro interior, pero con un tratamiento muy diferente a aplicado el año pasado. Uno mira, observa y tenemos que sacar nuestras propias conclusiones. El haber llevado a cabo el uso de la libertad responsable, no ha dejado de ser un acierto, una posición positiva, y que hoy día me dice que ha sido más humana y desprendida, que la otra. Si me cuido estoy cuidando a los demás.
Espero que no sea necesario tener que volver a escribir sobre este tema, que hoy día ha dejado de tener la prioridad que tenía al comienzo y en el correr del año pasado. Si es cierto que todos estamos un poco cansados de el tema Covid-19, pero se ha llevado vidas, ha cambiado la estructura social, quiere dejarnos enseñanzas, que alguna compartimos y otras no. Ha cambiado nuestro relacionamiento con las otras personas y nos está llevando a usar costumbres arraigadas en otros países, como ejemplo Japón, en el que la gente se descalza al entrar en una casa, el saludo con una reverencia, el uso del alcohol gel.
Diría un conocido: “Es lo que hay”. Tenemos que seguir cuidándonos, hacer uso de la LIBERTAD RESPONSABLE.