martes 27 de septiembre, 2022
  • 8 am

Ser Luz para los demás

Gerardo Ponce de León
Por

Gerardo Ponce de León

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Por Gerardo Ponce
De León
Dentro de las cosas que nos dejó el Padre Salesiano Enrique Bisio, las cuales las repetía, junto a su “nos seguiremos queriendo” era que los católicos teníamos que ser alegres y luz. Y cuánta razón lo asistía dado que está comprobada la ventaja de ser una persona alegre, y si lo somos, tenemos que agregar que pasamos a ser luz.
Si somos amargados es muy normal que se sufra del rechazo de nuestros congéneres, si uno es alegre, entramos en la categoría de “es macanudo”, que trae consigo la aceptación. Como todos, tenemos nuestros errores, pero estamos en la categoría de macanudo, y se nos perdonan muchos de nuestros errores. No es lo mismo charlar con alguien que su naturaleza lo hace seco, ya que es normal que sea intransigente, cerrado; sin querer decir que todos son iguales; y muchas veces provoca en uno como un rechazo, “no es macanudo”.
No quiero decir que es mejor ser alegre que serio, pero en la sociedad se marca mucho la diferencia que existe entre ambos. Una persona seria puede ser muy responsable, y no habla en broma como tampoco gasta palabras, es parco y ejecutivo. Al alegre le puede caer como de “arriba” y no valora realmente lo que se le dice. ¡Por favor, existen muy buenas personas secas como alegres! El éxito no va acompañado de ninguna de estas dos virtudes o formas de ser, sino de la responsabilidad, entrega e inteligencia. La diferencia la hace la aceptación en la sociedad, ya que es más fácil que entre primero un alegre que un seco, dado que en la mayoría de los casos, lo primero es mirar cómo se muestra, en general, una persona.
Pero lo más importante es la forma de mirar la vida desde cada uno de estos aspectos. Diría el Papa Francisco: “El católico tiene que ser alegre, hacer ruido, entregarse” y agrega otras más, que no es el caso de nombrarlas. Si uno mira al Papa, no es una persona que derroche alegría, pero debe de serlo, sino sería una falsedad muy grande de su parte, como es pedir algo a los demás y yo no mostrarlo con el ejemplo.
Pero lo más importante es ser LUZ, porque estaría de más preguntar ¿qué es ser luz?. Cuantas personas desean conocer la luz. Pregunten a un no vidente y le dirán que es algo que les gustaría ver, y dentro de ellos, los que por las más variadas razones, han dejado de verla, que les gustaría volver a ver. Nosotros los videntes, los que tenemos la suerte de disfrutar de ella, y en su gran mayoría, no la valoramos, es algo que la costumbre nos ha llevado a integrarla con nosotros.
La LUZ es camino, es futuro, es dejarnos mirar hacia adelante, es conocer, y lo más importante es VIDA. Podemos andar por el camino más complicado si tenemos luz, nos pueden seguir, porque tenemos luz, podemos caminar hacia el futuro ya que tenemos la posibilidad de ver hacia adelante y cómo vamos iluminando nuestro camino podemos conocer las cosas que existen a nuestro costado y mirar hacia adelante. Y esto no es otra cosa que tener vida, porque la LUZ es vida, ya que no es lo mismo andar a tientas que tener una luz que me ilumina.
Somos alegres, podemos hacer ruido, es cierto, pero pensemos si a esto le agregamos la LUZ. ¿Cuánta gente está buscando una LUZ? Unos ejemplos cortos: con luz podemos andar por los caminos; podemos matar moscas y mosquitos, ya que los vemos; dos ejemplos sencillos y rápidos.
Pidamos ser ALEGRES y LUZ, en nuestras vidas, y así tener una relación y realización mucho más real, verdadera y feliz, con cada uno de los seres que nos rodean. Sin darnos cuenta cualquiera puede ser luz.