viernes 30 de septiembre, 2022
  • 8 am

Cistitis: diagnóstico y tratamiento de una infección que es muy frecuente en verano y en mujeres

La cistitis es un proceso inflamatorio de la vejiga. Muchas veces viene acompañada de una infección, producida en un 80% de los casos por la bacteria Escherichia Coli.
Los síntomas más comunes son la necesidad de ir al baño con demasiada frecuencia y la sensación de escozor o dolor a la hora de orinar. Pueden darse en todos los grupos de edad y sexo, pero son más frecuentes en las mujeres. Esto se debe, fundamentalmente, a la anatomía femenina, al tener una uretra, que es la puerta de la vejiga, mucho más corta que la masculina, por lo que los gérmenes externos tienen más facilidad de acceso a la vejiga.
LAS CAUSAS
En primer lugar, es la humedad habitual en la zona genital por el calor y sudoración generada o el uso continuo de bañadores mojados en días de playa o piscina, favorecen la proliferación y crecimiento de las bacterias en la zona urogenital. Otra de las causas, pueden ser las relaciones sexuales que puede provocar aumento de la proliferación y ascenso de las bactearias en zona urogenital hacia uretra y vagina. Y por último el estreñimiento propio de la época de verano, cambios en alimentación, más horas fuera de casa, la deshidratación, provocando cambios en la flora bacteriana habitual.
LOS PRINCIPALES SINTOMAS
Los síntomas más frecuentes son la necesidad frecuente de orinar, sin embargo las micciones son de escasa cantidad a pesar de la sensación de gran cantidad de orina en la vejiga. Escozor, sensación urente o quemazón al orinar, causando en ocasiones gran dolor. En algún caso, orina teñida de rojo, por las heridas causadas por los gérmenes por la inflamación provocada en la vejiga. Sensación de peso y presión en la zona abdominal baja (por debajo del ombligo), por la inflamación de la vejiga y, en raras ocasiones, fiebre y dolor lumbar, en su caso requiere asistencia médica con urgencia.
¿CÓMO SE PREVIENE?
Es necesaria una hidratación adecuada, que junto a una alimentación sana y una práctica deportiva habitual, constituyen las bases fundamentales de los estilos de vida saludables, También se pueden tomar extractos de arándanos preparados farmacológicos que de forma periódica evitan la adherencia y el poder patógeno de los gérmenes en la vejiga. No se debe retener muchas horas la orina, ya que las micciones frecuentes, tienen efecto arrastre de bacterias hacia el exterior, se aconseja orinar como mínimo cada 2-3 horas. No hay que abusar de exceso de higiene, y de productos irritantes en área urogenital, tipo espermicidas, geles o desodorantes, que alteran la flora habitual protectora. La higiene de la zona genital se debe realizar siempre de delante hacia atrás sin volver a utilizar nunca dicha toallita limpiadora en zona uretral si previamente se ha usado en zona perianal.
Además se recomienda el uso de ropa interior de algodón, evitando materiales textiles sintéticos. Son necesarios los cambios frecuentes de los trajes de baño húmedo por ropa interior seca, para no disminuir las defensas locales por la humedad y el frío y no permitir la rápida proliferación de los gérmenes.