martes 27 de septiembre, 2022
  • 8 am

Empatía con el prójimo

Gerardo Ponce de León
Por

Gerardo Ponce de León

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Por Gerardo Ponce
De León
Quizás terminé mal el último escrito, porque todos cometemos errores y aciertos, lo que sucede es que lo malo es lo que más se ve, porque queremos ver solamente esa parte y nos cuesta ver todo o lo poco que se hace bien. Principalmente vemos de acuerdo a nuestra conveniencia o lo que nos afecta, nos duele, ya que otras cosas que no vemos y eso es el motivo de nuestro desconocimiento: “no vemos no conocemos”. Ojo que muchas veces, reitero, no lo queremos ver, más aún si me molesta, perjudica o lastima, es más fácil dejarlo de lado.
Dice un filósofo chino: “gasta el dinero que deba ser gastado, disfruta lo que deba ser disfrutado, y dona lo que te sea posible”. Sabe que traigo este pensamiento dado que eso nos ayudará a ver todo lo que está a nuestro alrededor, dado que al disfrutar es porque vemos como viven los demás y valoramos lo que tenemos y así vemos lo que otros necesitan, abrimos los ojos a la realidad y donamos lo que nos es posible. Lo que sucede es que muchas veces vemos que compran o traen ciertas cosas y no a muy lejano tiempo, sentimos que están pidiendo lo que hace muy poco tiempo nos mostraron como una novedad, algo productivo para todos, pero nadie los ve circulando o cumpliendo con su misión. Ahí no hay ni errores ni aciertos, hay incapacidad de quienes tienen que hacer que cumplan, para lo cual fueron adquiridos. Entonces no se gasta el dinero en lo que debe ser gastado, ni disfrutado y peor aún no queda nada para ser donado.
No crean que no se a que me refiero, pero la incapacidad y los intereses personales, del ser humano, nos lleva al error, al malgastar lo que tenemos y vamos por el camino más fácil, como es el buscar otro culpable. Miren que uno también lo hace, y lo mejor es hacer la del perro mojado, sacudirnos para mojar a otros.
Lo más bravo de todo es la figuración y ahí las cosas buenas las hicimos, las malas la hacen otros. A todos nos gusta “la foto” es decir la primera plana, sabiendo que no hemos sido quienes merecen los aplausos, pero cuando se hace algo es de uno, cuando se termina es del pueblo, por eso creemos ser dueños de lo que ha sido realizado por mucha gente que ni figura y ni se conocen. Tengo la impresión que es algo que tenemos los seres humanos en nuestro interior y que muchos lo alimentan porque saben que pueden sacar provecho de esa figuración. No importa si lo que hacemos está bien o mal normalmente está mal, ya que no se busca el bien de los otros, sino nuestro crédito, nuestro provecho, y es ahí el gran error, ya que ni gastamos bien, no disfrutamos y menos aún ahorramos.
¡Ojo que es muy cierto que el provecho, el mal uso, el sacar beneficios personales, es un apego a lo material! Todo esto nos puede llevar a pasar por arriba, “pisotear” a las personas, dado que lo que vale es lo mío y los logros, también tienen que ser en mi provecho, por eso no gastamos como debemos, no encontramos el gusto de disfrutar y menos aún podemos donar, ya que me es imposible guardar algo para el mañana.
Si el consumismo es una desgracia, el buscar el provecho personal, sin mirar a nuestro costado, es también una actitud desgraciada en el ser humano. Pidamos ayuda para lograr tener paz interior ya que nuestro bien tiene que ser el bien de todos.